Silhouette reloaded

Que estudié, sabés. Que me gusta leer, aprender y expandir la conciencia también.

Que ando por la vida despeinada y la ropa sin planchar, lo intuís.

Hace poco te enteraste que los paraguas y yo tenemos una relación esquiva y que los techos no son opciones para mí los días de lluvia. Aunque eso no quiere decir que con cada lluvia salgo como una boluda con los brazos abiertos gritando "lluvia ven y empápame".

No sabés seguro que escribo fics y todas las escenas de sexo ardiente las dejo colarse ahí. Voy mejorando, las primeras escenas de sexo eran muy pedorras, pero hay que seguir puliendo. Por ahora me sale mejor hacerlo que escribirlo, pero me tengo fe.

No, ni pienses, no te voy a dar la dirección de mis fics. La tiene una sola persona de la matrix. Y juró silencio.

Que siempre quise ser escritora pero como no me dio el cuero me hice periodista, oficio noble pero bastardeado, a veces con injusta razón. Del oficio me quedaron el amor por la brevedad y laburar bajo presión para que la escritura fluya. Sin embargo, me siento mejor cuando escribo a mano alzada.

No sabés de mí más de lo que te muestro, que es mucho, que es nada, pero nunca máscara. Sombra y persona se alternan. Pero no toda mi sombra. Lo suficiente para no dar target de vida perfecta. Ustedes eligen un pedacito de mí y tal vez, sólo tal vez se quedan conformes. O no les interesa más allá de la mina de "amor profano". O tanto más que enseguida armamos un puente y un encuentro.

Me aburre la estupidez. La repetición constante. Los que se creen bárbaros. Los que creen que saben todo y que no se equivocan nunca. Los que juzgan lo que hacés pero no lo que hacen. Los narcisos que no lo admiten. Me aburro de mí cuando me pongo pelotuda.