Porque con uno no alcanza

Tengo más blogs.

Un Amor profano en Wordpress. Otro en Bitácoras y otro en Blogsome. Me costó un huevo conseguir el usuario y la contraseña del de Wordpress así que a los otros, en ese instante, los abandono de una vez y para siempre. Me faltaría abrir uno en LJ, MySpace y algún lugarejo más, o sea, estoy meando alredor del nombre para marcar territorio, ¿vio?

 Tengo otro que me encanta el nombre, se llama La vida por ahí y está alojado en Wordpress. Ahí lo conocí a Carracoll y después decidí utilizar el AP de Blogger que había abierto en el 2005. Termino esto y lo abro en Blogger. Otra vez, por una cuestión de territorio.

Palabras de otros, lo pueden ver en mi perfil. Está a la deriva, me da fiaca hacer cartelitos con las frases. Ah, sí, porque en ése cuando alguien dice algo que me pega en el plexo solar, hago un cartelito y lo pongo ahí. Lo hacía, las cosas como son.

Después está el de los fics, sep. En fin, qué le voy a hacer. Ese lo actualizo más seguido.

Luego, o antes, antes en realidad, viene o está o vamos que venimos o estamos yendo como sea, Siete Pecados. Siete pecados, al igual que Amor profano fueron pensados como revistas digitales. Tengo todo el diseño de página por página y pecado por pecado con los temas de cada pecadosección. Era muy interesante. Hasta reservé el dominio en Nic ar, fíjate.
La cosa es que me pareció una buena idea que Siete Pecados fuera un blog de muchos y se anotaron unos cuantos que escribieron allí alguna vez.

Y por supuesto, el último, Ir de camino, donde subo cosas de mi pasión-trabajo. Ir de camino es la definición que da Karl Jaspers de la filosofía. Y me encanta. So...