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Fin de semana...finde...fin...por fin

Los fines de semana de este tipo arrancan antes del viernes. Este en particular empezó el domingo 24 de junio cuando la petisa me dijo "má, me duele la garganta". Y me vino una cosa así como de déjà-vu con escalofríos y terror anticipado.
El lunes 25 faltó. Fuimos a la guardia de un importante nosocomio y la facultativa dictaminó que la inflamación en la garganta no era para preocuparse y que podía ir al colegio.
Craso error.
El martes a la tarde estaba gris, con ojeras y los labios resecos. Otra vez a la guardia de la misma clínica de mierda y esta vez, con una angina que se le veía a la distancia porque al streptococo lo veías acampar a simple vista, nos fuimos de allí pertrechadas de:
  1. Receta de antibióticos.
  2. Prescripción de reposo de 48 horas.
  3. Resultado del laboratorio que confirmaba bicho viviendo en la fauce de mi hija.
  4. Mal humor (de la madre).
  5. Dolor de cabeza (ídem).
  6. Chica feliz porque iba a faltar dos días al colegio.
El día jueves la carne de mi carne y sangre de mi sangre intuye que yo estaba de un mal humor de la puta hostia y, pobrecita, me lo pregunta. Y yo no se lo niego. Porque, aclaro, no es que ya que la niña falta yo me quedo durmiendo. ¡El paseador viene a buscar a Yago a las 6 y 20 de la mañana! Y le tengo que dar de comer y beber para que el nene no coma las mierdas que encuentra por la calle porque sino se enferma y está con diarrea 15 días y yo le tengo que cocinar como si fuera un cristiano mientras veo a la bolsa de alimento balanceado que cotiza en blue cagarse de risa de mí. Y además, porque tuve que aprender todas las propiedades de la suma y de la multiplicación porque quien las tiene que saber no las sabía y se las tuve que explicar. Y no contenta la vida con eso, con el asunto de la Promesa a la Bandera estuvieron practicando para el acto del orto ¡UN MES! en el que abandonaron todo intento de educación curricular pasándose por donde no da el sol que los chicos se olvidan de todo como si no lo hubieran aprendido jamás, tuve que ponerme OTRA VEZ a hacer con ella divisiones de dos cifras porque a la señorita no le salían.
A verrrrrrrrrrrr, yo las tuve que volver a aprender este año para poder enseñárselas a ella porque parece ser que la seño no encuentra importante ni digno de su estatura cultural perder demasiado tiempo en enseñar NADA. Y a mí me las enseñó mi marido que no podía creer lo que estaba obligado a hacer.

¿Me fui al carajo, no? Sí, claro, es que lo tengo atravesado desde hace un montón.

Decía que estaba con un humor de la hostia y no se lo negué. Graciadió llegó el viernes y fue a la escuela. ¿Graciadió llegó el viernes? Se golpeó el pie. Mal. "Má, me duele el pie". "Bueno, no es nada, quedate tranqui, blablabla." Nos fuimos con la amiga y la madre a tomar un helado después de cenar con el perro, así de paso hacía sus cosas.

Sábado.

9 de la mañana viene Yago hasta mi cama, apoya la cabeza en las sábanas y me las llena de babas y llora. Si viene y apoya la cabeza y nada más es que me viene a avisar que está despierto, quiere un mimo y luego se va a dormir otra vez. Sé que es contradictorio pero no le pueden pedir coherencia a un perro, por dios. Pero si viene, apoya la cabeza, pide el mimo y llora es porque se está cagando, que era el caso. Me levanto, me pongo mi ropa de llevarlo a la plaza, hago pis, me saco la placa de descanso (esa cosa que nos ponemos en la boca los que bruxamos), me lavo los dientes, busco las bolsas para levantar los soretes, le pongo el collar y nos vamos. Como nunca me miro la cara generalmente salgo muy MUY despeinada, con alguna arruga de la sábana cruzándome la cara y si el día anterior me puse rimmel, olvidate. Sí, lo adivinaron, la genete me mira y hasta un par de desubicados me han tocado bocina. Váyanse todos a la puta madre que los parió, manga de individuos que no saben hacer uso de su libertát, porque si supieran tendrían un lindo perrito que sacar a mear un sábado al alba.
Vuelvo. Z me saluda desde la cama. "No me puedo levantar", me dice. "¿Por qué?", le pregunto sin ganas porque, realmente, le tenía miedo a la respuesta.
-No puedo caminar.

Como un flash me vino el mismo diálgo pero entre madre y una yo adolescente. La diferencia estribaba en que la yo adolescente atravesaba un período de insomnio y tuvo la desgraciada idea de pedirle a la progenitora "una de tus pastillitas para dormir, má". Y má le dio un alplax. Entero el alplax. Al día siguiente, todavía me escucho gritarle aterrorizada que no me podía levantar porque estaba inmóvil. No podía mover el cuerpo, estaba estaqueada en la cama. Tuve que esperar a que se me pasara el efecto. Dios mío.

-¿Qué te pasa?
-Me duele el pie.
-¿Tanto, gorda?
-Me duele hasta la sábana apoyada.

Le miro la patita y estaba deformada de lo hinchada. Le digo que se levante, se vista, para ir después de desayunar a la clínica. Sí la misma, porque la otra, además de quedar un poco más lejos, siempre, siempre tiene la guardia hasta las pelotas. Este también pero ya le tengo los horarios, so...
De allí salimos con:

  1. Diagnóstico de tendinitis.
  2. Prescripión de reposo deportivo por 15 días.
  3. Receta para Walker (bota).
  4. Hija feliz por la ¡bota!
  5. Madre de mal humor por que tenía que alquilar la bota.
  6. Ah! y la cosa para la ecografía que no la hacían ahí me iba a tener que ir a la que no quería ir porque siempre está hasta las pelotas.
Quince millones de taxis después, el periplo que empezó a las 11 de la mañana terminó a las cinco de la tarde.
Cinco y media de la tarde estaba en la calle otra vez porque a la tercera vomitada del perro en distintos lugares de la casa, decidí qu era mejor llevarlo al veterinario. Dejé a mi hija en casa, desparramada en el futton con la pata en alto haciendo reposo y allí partí. La vet queda a la vuelta. Y estaba atestada de mascotas.
Yago, mi dogo de Burdeos, tiene faringitis. Provocada por el nuevo collar de ahorque que es de metal porque los otros collares de ahorque fueron pasando a mejor vida porque el yeguo los rompe con la fuerza que hace para salir disparando cada vez que cualquier cosa convoca su atención, lo cual sucede todo el tiempo.
Llego a casa casi dos horas después y mi hija me caga a pedos por lo que tardé. Y demanding, "tengo hambre qué vamos a comer". Mierda vamos a comer pensaba yo, pero fuimos a comprar pizza. Ella quería farolear con la bota, de no creer.

Nos fuimos a dormir. Una a su cama. El otro a la alfombra y yo a mi cama un poco más tarde que estos dos. A la una y media de la mañana. A las siete me despierta el perro. Yo creía que se moría. El mismo quilombo que un falso crup en los chicos, la misma sensación de porquería por el susto. Finalmente, respira, vomita y me mira con esa cara que te ponen los perros, que los amás y te olvidás que los querés matar. Sí, como con los hijos. A las diez, después de alimentar a mi beba humana (a la que se le había deshinchado el pie y casi CASI no le dolía nada -dándole la razón a la ecografista que me dijo que no tenía tendinitis pero que si el traumatólogo dijo que tenía, tenía y entonces la bota- me puse, otra vez, de mal humor, por haber alquilado algo que no necesita. Porque, vamos, todos sabemos que al final, con estas cosas y andares cojeantes, el remedio es peor que la enfermedad), llevé al perro a la veterinaria.

Etc. Etc. Etc.

Ya limpié la casa que quedó prístina y fragante. Ya hice una torta de naranja y banana, que dejó la casa llena de olor a infancia. Ya le di de cenar a mi hija. Ya estoy a punto de sacar a Yago...

Nunca un lunes me pareció tan prometedor.

By the way, el olor a pis de gato de ayer no ayudó en lo más mínimo.






Comentarios

.:. chiru .:. dijo…
bueno, velo desde otros ángulos:

1. las cosas siempre podrían estar peor
2. mejor que se enferme ahora y "acá"
3. tenés con qué entretenerte
jajajajjajaaa (me río de neRviossss
:D
4. siempre que llovió...
5. no hay mal que dure cien años
6. a perro regalado...
7. al que madruga (lleva a cagar al perro)
8. a mal tiempo...
9. no hay mal que por bien no venga
10. En boca cerrada no entran moscas (éste es para mi)
permisoooooooo
XD
Alex dijo…
jajajajajajaja gracias!
GABU dijo…
A la meRRRRRRRRda!!!

Que flor de periplo se te arman los findes,anque la previa de los Viernes tambièn...

P.D.:Yo ya saquè la tediosa deducciòn de que cada vez que se amasa uno de esos tormentorros del carajo,el mundo entero se pone del culo!!!!

Habiendo tenido yo un Domingo de no pegar ni medio ojo,con gritos y disfonìa incluìda,no puedo acotar demasiado,hasta te dirìa que es envidiable tu finde miràloquetedigo... :S

BESOS HARTÌSIMOS
Alex dijo…
vos viste Gabu!!!
¿Tas bien? ¿Cómo ves un aquelarre así nos ponemos al tanto de tus ñiuses?
Besotes
Damaduende dijo…
Caramba o.0
... que cosa...
... este...
¿Querés un polvorón?
Alex dijo…
Bienvenido sea el polvorón!!

Besotes, Guada!

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