miércoles, 28 de noviembre de 2012

Sin siquiera pedir permiso

Todos saben que la Matrix me ha dado cantidad de conocidos, amigos y gente que quiero mucho y que no puedo encasillar en ninguna de las categorías anteriores o alguna más que no menciono, más por falta de ideas que otra cosa.  Y de toda esa gente hay algunos en especial que me hacen llorar de la risa, tanto que decidí publicar el intercambio de mails con algún recorte para no afectar la intimidad de los intercambiadores de e-pístolas. Ahí va:

Asunto: cotorreteamos?

Ramboneta a la que escribe y otros más:


Visto  considerando que los compañeros Amperio y caído catrilar estan muy ocupados como para dar inicio a la cadena loca de mails a fin de organizar una manisetta pues, doy el puntapie inicial y digo:
El lugar ya fue arbitriarimente definido por caído y mi persona, esto es: la pulpería del cotorro. Caido se ofrecio a hacer la reserva en persona, como para darle seriedad a la cuestion.
El dia: un sabado. al mediodia
La hora: las que esten comprendidas dentro de la categoría "mediodía"
La vestimenta: elegante esport
El calzado: en buen estado de aseo
Los accesorios: un bolsito o una carterola. Tambien es de buen tino, que cada uno de los presentes lleve un chongo.
Masomeno como que ya esta cocinado el asunto. Cuanto me alegra

Buenas noches queridos conejos ea ea ea ea pepepepepepe

Amperio le contesta:

Bataraza:
Habida cuenta de sus NBI, me hare presente con el companero Choquena, el pastorcito de la Puna, empomador serial de camelidos antiplanicos.
Ud solo tiene que mirarlo fijo, ponerse levemente estrabica y, de vez en cuando, lanzarle un gargajo guanaqueril. Si acompana esto con un relincho agudo tipo llama que llama a la chota, tiene asegurada una noche de pasion subtropical con estacion seca..
Estoy para servirla, guaina. (No se lo tome literalmente)
UAP, chichi.

Respondo a todos:

 Amperio, compañero, usted va a lograr que me rajen a la mierda de este edificio también.

Me uno a la maniseada pero con una quejareclamo: justo ahora que estoy rodeada de Quentaquis me cambian el orden del día y el lugar de feliz apiñamiento?? Dónde queda el cotorro? En la nueva vecindad de la bataraza??

Deanmé más detalles y allí estaré de ojotas y corpiño calado que la temperatura ya da para andar mostrando las bondades que la naturaleza, en su expansiva sabiduría, me dio.

Aclaro que yo no necesito afetto y sí comprensión.

UAP a todos

Amperio me dice:

 Si busca comprension, china a ud. el Choquena le va a prestar la oreja, pero, le aviso, seguro que le pide que Ud. le empreste algo a cambio..
Ojo que el Choquena nunca perdio un trueque..
Por las dudas, lleve la gombacha de fierro..
Yo voy en medias de vestir, descamisado pero encorbatado y con sunga amariya...

A lo que le respondo (y aquí termina por ahora el intercambio e-pistolar):

 La combinación responde a la etiqueta peronera y garchotera como diría el Mich.
Además, lo veo bien de amarillo, se me ocurre que le combina con el color de los ojos.
Yo voy con la gombacha de hierro y sin soplete.
Y me niego a codornizar, albatrolear o golondrinizar el movimiento que se demuestra andando.
UAP, mi matungo.

jueves, 22 de noviembre de 2012

No sé

Estoy decidiendo si quiero jugar a las escondidas, si estoy haciendo un pozo porque sí, si estoy dejando vagar mi espíritu libre y juguetón o si simplemente quiero ser un perro. Como el de la foto.

martes, 20 de noviembre de 2012

Minotauro

Nada te prepara para lo inesperado. No hay agenda que tenga día y hora para el evento que no tenía espacio por improbable, por imposible, por impensable y un montón de etcéteras más todos con im. Pero sucede.
Es como una ráfaga de viento helado en el trópico que termina con vos y un resfrío de proporciones bíblicas.
Te toma, de golpe y casi adrede. Si es que puede ser adrede el azar. Y estás vibrando. Y sintiendo. Como antes, cuando tenías el mundo por estrenar, cuando lo veías con ojos de futuro amistoso, sin miedo, puro carnaval rocambolesco. Vida que se derrama sin sutileza, pletórica y salvaje. Intuición desmedida.
Y apareciste. Casi de la nada para perturbar todos los esquemas. Un cambio radical. Cuántico. Me interpela.
Y yo.
Otra vez.
Sin respuestas.


La estupidez insiste siempre - Camus -

Y la hipocresía también.

Veo carteles "Soy peronista por eso voy a trabajar". Yo soy peronista y la columna vertebral del movimiento son los trabajadores. Desde la vuelta de la democracia casi todos los gobiernos se tuvieron que comer paros generales. Y nunca vi carteles como éste.
No voy a entrar en el debate de la corrupción sindical. Si la hay en todos los gobiernos que hemos tenido ¿por qué no va a haberla en los sindicatos? Tanto los sindicalistas como los funcionarios, dirigentes y políticos en general salen del mismo lugar: la sociedad. Y ¿quiénes somos la sociedad? Todos somos. Te guste o no te guste.
Pero más allá de los sindicatos y sus dirigentes enriquecidos a costa de aquellos a quienes representan -oops! igual que los funcionarios, dirigentes y políticos en general!- están los trabajadores. Los que no comen con 6 pesos por día. Los que no reciben la asignación universal por hijo. Aquellos a los que les cobran ganancias. Los que ven que su sueldo vale mierda. A esos trabajadores, mis amigos peronistas le ponen ese cartel: yo voy a trabajar porque soy peronista. Y digo yo ¿Por qué vas a trabajar cuando le paran a este gobierno y no fuiste a trabajar cuando le paraban a Alfonsín, por ejemplo?
¿Qué De la Rúa tuviera que irse rajando del gobierno estuvo bien pero cacerolear en éste es destituyente?
Yo estuve ahí. Diez años de mi vida estuve ahí. A mi no me venden ninguna porque estuve en el núcleo de todas las falacias. Porque conozco a todos estos que juegan con el poder no me venden relatos.

Hipocresía. Lisa y llana. Sin sinónimos. Sin metáforas.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Estoy así...

...como con una congoja mezclada con desconcierto. Mi capacidad de raciocinio ya no da para entender por dónde están pasando las cosas. Miro mi país y sólo encuentro nebulosas, mayorías y minorías cambiantes pero como si no tuvieran derecho a cambiar. Como si debiéramos quedarnos estáticos en una posición. Como si el ejercicio enriquecedor de cuestionar, de reclamar estuviera prohibido porque el poder de turno decidió que la realidad es de una manera y sólo una y gobierna sólo para aquellos que así lo entienden.

Los datos concretos que arroja la realidad siempre son culpa de alguien más, Clarín y Magnetto, casi siempre. Y eso me deja una duda, ¿quiénes nos gobiernan, en realidad? ¿Los medios? ¿Magnetto es tan poderoso que le dice a Cristina qué hacer? ¿Ella es una marioneta de Clarín? Llevan diez años de ejercicio en el poder. Ya no hay un más atrás a quien echarle la culpa de todo. Hubo cosas buenas, por supuesto. En todos los gobiernos hay cosas buenas y cosas malas. Pero parece que en éste sólo existen cosas buenas, el relato es ese, dice eso, no admite otra lectura.

La marcha del 8N fue impresionante y como en todas las marchas que no son partidarias y lo único que une a sus manifestantes es el malestar, hubo todo tipo de gente: gente como yo, mucha; ancianos, muchos, con su ropa raída algunos, cansados, sentados en donde podían los que estaban muy fatigados, avanzando a fuerza de bastón otros; en sillas de ruedas; había gente paqueta también y aunque parezca mentira también son argentinos y algunos, mirá vos: ¡hasta son buena gente!; había gente que no fue a manifestar sino a ver qué podían mostrar que ensuciara una marcha pacífica y hasta te diría, alegre. El único incidente groso fue lo del pibe de C5N y parece que hubo algo en el medio, habrá que ver si fue cierto o no. Como sea, no podés hacer eso, flaco. Hubo algunos carteles de mierda, irrespetuosos, que no sumaban nada, pero realmente eran tan pocos que me pregunto porque se han emperrado en ver solamente esos carteles. También hubo algunos carteles que añoraban dictaduras. Esos me gustaron menos que los otros a los que sí vi, que fueron dos. Hablo de lo que yo vi. Los otros no los vi pero los k se encargaron de mostrarlos. Y entonces ellos tomaron la parte por el todo. Así:

Obviamente que había gente con la que yo, en la cotidianeidad, no me juntaría ni a palos. Pero eso fue distinto, esa gente estuvo y nadie tenía derecho a echarlos. Es como si a alguien se le hubiera ocurrido rajar a los jubilados o a la cantidad inmensa de la única franja que los k reconocen como pueblo, el resto no porque les damos asco. Hay personas que no se juntarían conmigo porque yo fui a una marcha donde había un grupete de impresentables. Ya no soy Alexiña para La Manón, por ejemplo. Y eso me duele. Me duele mucho. Y cuestionada también por Vane, la Cuca, que trabajó conmigo tantos años en política y sabe perfectamente bien como se manejan las cosas.

Durante la marcha me llamó Susy, una amiga peronista como yo y no k como yo, y me dijo si ves a algún periodista de 678 pegale de mi parte. No entendía de qué me hablaba, después sí, después entendí y Beatriz Sarlo escribió algo al respecto:
" Aunque no miro las marchas por televisión, en el caso de la del jueves, no tuve más remedio. Estoy a miles de kilómetros de distancia. Por lo tanto, hablaré de la televisión y no de la marcha. La cronista de 6,7,8 Cynthia García hizo el mejor servicio posible a los manifestantes y el peor a su causa. Los interrogó con una pedantería que sólo parece concebible como caricatura de una profesora tomando examen a alumnos mal preparados o con la seguridad de que el careo es imprescindible para dejar al desnudo la culpable y penosa indigencia política del interrogado. Se permitió todos las repreguntas, interrumpió a sus entrevistados cada vez que intentaban una respuesta, les planteó problemas a los que ni siquiera podría responder una parte considerable de la segunda línea política y, ni qué decir, tampoco podrían responder muchos de los que van al programa 6,7,8 o integran su panel estable.

Ese programa fue a la marcha haciendo una autocrítica del silencio con la que había acompañado la anterior del 13 de septiembre. Las autocríticas valen, se hagan por cálculo o por convicción. Siempre es preferible una autocrítica, aunque la mala fe la distorsione. Dicho esto, la forma en que se desarrolló esa corrección (es temprano para saber si se trata de táctica o estrategia) estuvo regida, no muy secretamente, por el desprecio hacia los manifestantes. Hay que tener una idea muy abstracta de lo que sucede durante una movilización para pensar que es posible un interrogatorio preciso a quienes forman parte de ella. Me gustaría ver a Cynthia García interrogada a su vez por alguien con mejor formación política de la que ella tiene, que le exigiera esa misma precisión y le cortara la palabra cada vez que su entrevistador considerara que ha llegado el momento de dejar al descubierto la debilidad de sus ideas. Todos juzgarían que se trata de un acto supremo de despreciativa pedantería o de superioridad mal fundada.
En la primera marcha de las movilizaciones de 2008, D'Elía, un dirigente de experiencia, años en la calle y en las plazas, le tiró una trompada a un manifestante. En la marcha de ayer, un manifestante le pegó a un periodista. Hay que repetir ese plano de televisión porque la política, incluso en el calor de una marcha, debe evitar el barrabrava organizado o el malevo de capas medias. Hace muy poco, el diputado Andrés Larroque fue capaz de aullar el insulto "narcosocialistas" durante una sesión de la Cámara. Debió haber tenido la prudencia que exige su cargo. A todos los ciudadanos se les puede pedir tanto como a Larroque, pero sin olvidar las diferencias que separan el cargo y la situación.

Los que marcharon el jueves no fueron elegidos, no se representaban sino a sí mismos y para movilizarse lo hicieron sostenidos en su propia fuerza y las de una organización virtual en las redes sociales. Entre la marcha de septiembre y noviembre aprendieron bastante en lo que concierne a las consignas (inventar consignas es parte de la política). Supieron encontrar una traducción más interesante a su malestar. Hasta la llegada del micrófono de 6,7,8 no imaginaron que iban a rendir examen. Y no tuvieron tiempo de hacer un curso acelerado que incluyera la lectura de las leyes ni el análisis de los datos económicos.
Habría que haberle avisado a Cynthia García que esos cursos de formación son los que tienen que hacer los políticos y los periodistas especializados, para no correr el riego de que su ignorancia quede al desnudo si el destino invierte los lugares.
La estrategia del interrogatorio de 6,7,8 podría ocurrir en una situación inversa, si alguien tiene el coraje de atreverse: un periodista de un medio de oposición puesto a interrogar a manifestantes que han ido a un estadio para escuchar a la Presidenta. Se podrá decir que los que integraban la marcha del jueves formaban parte de las capas medias y que, en consecuencia, era su deber estar mejor informados. Esto equivale a presuponer en las capas medias un saber político ausente o disminuido en otros sectores sociales, presupuesto que habría que demostrar. Están, sin dudas, en mejores condiciones para instruirse. Pero no las aprovechan invariablemente. Y, cuando llega el momento, se sale a la calle por una decisión sostenida en la experiencia.
Los manifestantes estaban allí porque una serie de hechos se condensaron en un núcleo de malestar. Muchos habían votado a la Presidenta y después recorrieron ese difícil camino, generalmente sin regreso, que es el de la desilusión: voté y no cumplieron las promesas. O mejor todavía: voté y me equivoqué.
Además, la cobertura de 6,7,8 pasó por alto lo que se puede hacer o decir durante una marcha. Perdió toda noción que respondiera a lo que es posible en un estado de entusiasmo o de indignación. Sólo desde una perspectiva abstracta puede suponerse que marchar y discurrir razonablemente sobre programas y datos forman parte de la misma situación de discurso. Quien marcha, en todo caso, ha pensado antes de llegar a la plaza y sólo los especialistas o los periodistas están en condiciones de pensar mientras están en ella.
Y los que miraban por televisión a Cynthia García, ¿qué pensaban? Puedo decir lo que pensaba yo: si a mí me interrogaran, durante una marcha, pidiéndome las precisiones que exige esta mujer, no podría responder con la coherencia necesaria para demostrar que estoy acá porque tengo un saber completo sobre los motivos que me trajeron. Cynthia García, libre de esta duda, decía: que pase el siguiente, porque usted tiene cero y yo soy la profesora y la heroína K de la noche.
6,7,8 olvidó que, cuando decenas de miles de personas se movilizan, sus motivos son de órdenes variados. Esto sucede con mayor evidencia cuando no existe una organización política que proponga las consignas. Pero aunque esa organización hubiera existido, cada uno de los manifestantes no estaría en condiciones de explicarlas ajustándose a la letra de las leyes o los detalles de los cambios que se reclaman.
Hay que tener una visión completamente extraterrestre de la política para imaginar que decenas de miles de personas pueden convertirse en profesores que han leído el Libro que las moviliza.
Por eso la política es indispensable. Los senadores y diputados que firmaron un documento en el que se comprometen a impedir con su voto la reforma de la Constitución son la política. Las organizaciones de izquierda sin representación parlamentaria que tratan, muchas veces contra toda esperanza, de pensar el presente, son la política.
La movilización desborda estos marcos, pero, como se ha demostrado en todos los lugares donde se manifestaron los indignados con distinta suerte, no los suplanta. En todo el mundo hay algo nuevo en el horizonte. Sin embargo, todavía no conocemos la democracia de la desnuda necesidad ni la de los puros deseos."

Para visitar la nota completa hacé clic acá: Una muestra de pedantería kirchnerista 

Somos nosotros, es otra nota, distinta de la de Sarlo, leéla si querés. No es k. Ya no me voy a molestar en poner todas las voces porque me cansé de darle asco a determinada gente que se ve que tienen una estatura moral a la que nunca podré llegar. Me cansé de que me digan oligarca, cipaya, vendepatria, golpista, gorila y destituyente. Y a los que dicen todo eso, les pido: miren a su alrededor, en el relato feliz falta una parte importante, los números del indec no sólo falsean la inflación, ocultan a los miles de expulsados del paraíso que van con sus pocas cosas en valijas, en cajas de cartón, en bolsas de plástico a dormir bajo techos en la calle, en las plazas. Son los que ya no tienen nada y son cada vez más.


lunes, 15 de octubre de 2012

Nuestro poder -Blog Action Day 2012-

The Power of We es la consigna de este año para los que participamos de este "Blog Action Day".

Este lema es un llamado a la unión en función de la concreción de un objetivo. Podemos elegir el que más nos guste. El más necesario. El que más nos duela. El que convoque nuestra atención.

Y lo que convoca mi atención es algo simple que siento que se está perdiendo y es la conciencia de un nosotros inclusivo. Perder ese "nosotros" es alimentar un maniqueísmo que está destruyendo las bases mismas de la convivencia y el diálogo. Es un extravío que malogra la construcción de nuestro futuro porque el presente es incierto.
Pero, además, lo que se malogra es el vínculo. Creemos que no hay tal. Que no existe nada que nos vincule porque nos separa una brecha tan grande que es insalvable. Claro, como no haberla si de un lado estamos nosotros que aseguramos ser los dueños de la verdad y la  razón y del otro ellos que también aseguran lo mismo. Así se desvanece el "nosotros inclusivo".
Este Power of We, que necesariamente tenemos que ejercer, me trajo a la memoria unas palabras que leí hoy de Zygmunt Bauman, refiriéndose a los cambios que se avecinan:

"Mi predicción, para ustedes, es que desarrollarán su vida intentando cerrar la brecha entre el poder y las políticas. Deberán elevar sus medios para la acción al nivel de las tareas a las que se verán enfrentados. Y esta es una cuestión de vida o muerte. O lo logramos, o todos nos hundiremos en el mismo bote. Porque todos nos encontramos en el mismo bote. Todos nosotros. O navegamos todos juntos, o nos hundiremos todos juntos. Eso es lo que ocurrirá."
De eso se trata.

jueves, 13 de septiembre de 2012

...

No sé ni cómo empezar. Será porque mis procesos son lentos, porque, como dice Pilar Sordo, una va con una sonrisa de oreja a oreja mientras el alma llora. Creo que me cuesta escribir porque me puso a pensar cosas que no entiendo muy bien. Unos días antes de que me enterara de una noticia muy triste, andaba yo pensando en que hoy por hoy, la única eternidad de la que tenemos constancia es la Matrix. Ella nos va a sobrevivir en... ¿el aire? ¿En un megaprocesador? ¿En un artilugio que todavía no tiene nombre? No sé cómo funciona Internet, no sé dónde se sostienen nuestros blogs, ni las redes sociales. La web 2.0 funciona a través de la magia para mí; es tan milagrosa como la tele, la radio, el teléfono, la luz y todas esas cosas que usamos apretando teclas, botones o deslizando el dedo en una pantalla. Prendés, apagás. Prendés, apagás. Marcás, alguien te atiende. Entrás a FB y hablás con tu amiga que está en Europa. Te vas a dormir y todo eso sigue funcionando, eternamente, mientras exista aquello que lo hace funcionar. Sé que muchos de ustedes saben perfectamente bien cómo es que esto, que para mí es una sucesión de milagros que no dejan de asombrarme, y me pueden dar cátedra. Yo jamás les voy a decir ¡Bazinga! Los voy a escuchar azorada y prolijamente no voy a entender nada, tal vez porque no me importe mucho saber de qué va y romper la magia que mantiene mi asombro.
La Matrix nos va a sobrevivir pero no sola sino albergando nuestras vidas. Todo aquello que compartimos alguna vez en un blog, en Twitter, en FB, en Pinterest, en Tumblr, en StumbleUpon, por nombrar los lugares en los que tengo cuenta. Ahí van a estar dando vueltas nuestras fotos, nuestras palabras, nuestros logros, nuestras miserias, nuestros triunfos, nuestras risas, nuestras mentiras, nuestras máscaras...
Hace un par de meses se murió la Tula, Tita Lamberto, Ali, la vampira, Perelia Peré, todos nombres que la decían. Pero ahí están su blog y su Féis. Va a estar ahí y cada vez que la recuerde voy a ver sus fotos, su sonrisa; me voy a acordar de su "salute, samigos" cada vez que lea un comentario de ella en alguna entrada vieja de mi blog o en el tuyo. Todo eso testimonia su vida, la virtualidad hoy la acuna, es un espacio congelado en el que su sonrisa va a permanecer intacta. Es cierto que yo la conocí, no mucho, no éramos amigas, éramos ese vínculo difícil de nombrar porque a veces no se puede etiquetar el cariño. Para el día del amigo su muro se llenó de saludos. Tan real la virtualidad. Entonces, ¿hay límites? ¿Dónde me inscribo? ¿En qué espacio me fundo y me encuentro con vos?
A Tita le gustaban las flores. Y en el Magic Kingdom encontré una flor muy bonita, sola en medio de un montón de ramitas llenas de hojas. Esa flor, naranja y bella, brillaba en medio de la luz que atravesaba el entramado de tallos. Pere estaba ahí, sin duda. Le saqué una foto y una de las primeras cosas que hice cuando volví es subir la foto a su muro de extraña ausencia.

Vivir hoy es vivir muchas vidas. En algunas sólo respiramos. No en todas nos relacionamos. La mitad de las veces nos mostramos más como somos mediatizados por una pantalla. Tal vez porque sea más fácil y porque suponemos que la mirada del otro, ajena a nuestro cuerpo, va a poder captar ese destello de alma que necesitamos que alguien registre. También puede pasar que mostremos una máscara. Que mintamos. O que disparemos palabras sin ningún filtro. Las variables son infinitas. ¿Soy una variable en el espacio-tiempo?

Tita, Alicia, la Tula, la "samiga", está guardada en un infinito sin nombre o con todos los que se nos ocurran.

En algún momento nos vamos a encontrar, hasta ese entonces, guardame un lugar por ahí con mucho azul y verde.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

viernes, 6 de julio de 2012

Simetrías inconstantes

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Yo soy el lado izquierdo del cerebro. Soy un científico. Un matemático. Me encanta lo familiar. Clasifico. Soy preciso. Lineal. Analítico. Estratégico. Soy práctico. Siempre en control. Un maestro de la palabra y el lenguage. Realista. Calculo ecuaciones y juego con los números. Soy el orden. Soy lógico. Sé exactamente quién soy.

Yo soy el lado derecho del cerebro. Soy la creatividad. Un espíritu libre. Soy pasión. Anhelo. Sensualidad. Soy el sonido de las carcajadas. Soy el sabor. La sensación de la arena bajo los pies descalzos. Soy movimiento. Colores vívidos. El impulso de pintar sobre un lienzo en blanco. Yo soy la imaginación sin límites. Arte. Poesía. Yo siento. Yo me siento. Yo soy todo lo que quería ser.

Si miro todo lo no izquierdo que soy y lo bastante izquierdo que sí y le sumo todo lo derecho que soy, no entiendo porque me aplica más el "sé exactamente quién soy" y no el "soy todo lo que quería ser". Esto de ser una obra en permanente construcción me rompe las pelotas. A esta altura de la soirée, ambas asimetrías deberían ir de la mano.

By the way, se fijaron qué cosa utiliza los dos hemisferios, ¿no? Tamos de parabienes los que escribimos.

domingo, 1 de julio de 2012

Fin de semana...finde...fin...por fin

Los fines de semana de este tipo arrancan antes del viernes. Este en particular empezó el domingo 24 de junio cuando la petisa me dijo "má, me duele la garganta". Y me vino una cosa así como de déjà-vu con escalofríos y terror anticipado.
El lunes 25 faltó. Fuimos a la guardia de un importante nosocomio y la facultativa dictaminó que la inflamación en la garganta no era para preocuparse y que podía ir al colegio.
Craso error.
El martes a la tarde estaba gris, con ojeras y los labios resecos. Otra vez a la guardia de la misma clínica de mierda y esta vez, con una angina que se le veía a la distancia porque al streptococo lo veías acampar a simple vista, nos fuimos de allí pertrechadas de:
  1. Receta de antibióticos.
  2. Prescripción de reposo de 48 horas.
  3. Resultado del laboratorio que confirmaba bicho viviendo en la fauce de mi hija.
  4. Mal humor (de la madre).
  5. Dolor de cabeza (ídem).
  6. Chica feliz porque iba a faltar dos días al colegio.
El día jueves la carne de mi carne y sangre de mi sangre intuye que yo estaba de un mal humor de la puta hostia y, pobrecita, me lo pregunta. Y yo no se lo niego. Porque, aclaro, no es que ya que la niña falta yo me quedo durmiendo. ¡El paseador viene a buscar a Yago a las 6 y 20 de la mañana! Y le tengo que dar de comer y beber para que el nene no coma las mierdas que encuentra por la calle porque sino se enferma y está con diarrea 15 días y yo le tengo que cocinar como si fuera un cristiano mientras veo a la bolsa de alimento balanceado que cotiza en blue cagarse de risa de mí. Y además, porque tuve que aprender todas las propiedades de la suma y de la multiplicación porque quien las tiene que saber no las sabía y se las tuve que explicar. Y no contenta la vida con eso, con el asunto de la Promesa a la Bandera estuvieron practicando para el acto del orto ¡UN MES! en el que abandonaron todo intento de educación curricular pasándose por donde no da el sol que los chicos se olvidan de todo como si no lo hubieran aprendido jamás, tuve que ponerme OTRA VEZ a hacer con ella divisiones de dos cifras porque a la señorita no le salían.
A verrrrrrrrrrrr, yo las tuve que volver a aprender este año para poder enseñárselas a ella porque parece ser que la seño no encuentra importante ni digno de su estatura cultural perder demasiado tiempo en enseñar NADA. Y a mí me las enseñó mi marido que no podía creer lo que estaba obligado a hacer.

¿Me fui al carajo, no? Sí, claro, es que lo tengo atravesado desde hace un montón.

Decía que estaba con un humor de la hostia y no se lo negué. Graciadió llegó el viernes y fue a la escuela. ¿Graciadió llegó el viernes? Se golpeó el pie. Mal. "Má, me duele el pie". "Bueno, no es nada, quedate tranqui, blablabla." Nos fuimos con la amiga y la madre a tomar un helado después de cenar con el perro, así de paso hacía sus cosas.

Sábado.

9 de la mañana viene Yago hasta mi cama, apoya la cabeza en las sábanas y me las llena de babas y llora. Si viene y apoya la cabeza y nada más es que me viene a avisar que está despierto, quiere un mimo y luego se va a dormir otra vez. Sé que es contradictorio pero no le pueden pedir coherencia a un perro, por dios. Pero si viene, apoya la cabeza, pide el mimo y llora es porque se está cagando, que era el caso. Me levanto, me pongo mi ropa de llevarlo a la plaza, hago pis, me saco la placa de descanso (esa cosa que nos ponemos en la boca los que bruxamos), me lavo los dientes, busco las bolsas para levantar los soretes, le pongo el collar y nos vamos. Como nunca me miro la cara generalmente salgo muy MUY despeinada, con alguna arruga de la sábana cruzándome la cara y si el día anterior me puse rimmel, olvidate. Sí, lo adivinaron, la genete me mira y hasta un par de desubicados me han tocado bocina. Váyanse todos a la puta madre que los parió, manga de individuos que no saben hacer uso de su libertát, porque si supieran tendrían un lindo perrito que sacar a mear un sábado al alba.
Vuelvo. Z me saluda desde la cama. "No me puedo levantar", me dice. "¿Por qué?", le pregunto sin ganas porque, realmente, le tenía miedo a la respuesta.
-No puedo caminar.

Como un flash me vino el mismo diálgo pero entre madre y una yo adolescente. La diferencia estribaba en que la yo adolescente atravesaba un período de insomnio y tuvo la desgraciada idea de pedirle a la progenitora "una de tus pastillitas para dormir, má". Y má le dio un alplax. Entero el alplax. Al día siguiente, todavía me escucho gritarle aterrorizada que no me podía levantar porque estaba inmóvil. No podía mover el cuerpo, estaba estaqueada en la cama. Tuve que esperar a que se me pasara el efecto. Dios mío.

-¿Qué te pasa?
-Me duele el pie.
-¿Tanto, gorda?
-Me duele hasta la sábana apoyada.

Le miro la patita y estaba deformada de lo hinchada. Le digo que se levante, se vista, para ir después de desayunar a la clínica. Sí la misma, porque la otra, además de quedar un poco más lejos, siempre, siempre tiene la guardia hasta las pelotas. Este también pero ya le tengo los horarios, so...
De allí salimos con:

  1. Diagnóstico de tendinitis.
  2. Prescripión de reposo deportivo por 15 días.
  3. Receta para Walker (bota).
  4. Hija feliz por la ¡bota!
  5. Madre de mal humor por que tenía que alquilar la bota.
  6. Ah! y la cosa para la ecografía que no la hacían ahí me iba a tener que ir a la que no quería ir porque siempre está hasta las pelotas.
Quince millones de taxis después, el periplo que empezó a las 11 de la mañana terminó a las cinco de la tarde.
Cinco y media de la tarde estaba en la calle otra vez porque a la tercera vomitada del perro en distintos lugares de la casa, decidí qu era mejor llevarlo al veterinario. Dejé a mi hija en casa, desparramada en el futton con la pata en alto haciendo reposo y allí partí. La vet queda a la vuelta. Y estaba atestada de mascotas.
Yago, mi dogo de Burdeos, tiene faringitis. Provocada por el nuevo collar de ahorque que es de metal porque los otros collares de ahorque fueron pasando a mejor vida porque el yeguo los rompe con la fuerza que hace para salir disparando cada vez que cualquier cosa convoca su atención, lo cual sucede todo el tiempo.
Llego a casa casi dos horas después y mi hija me caga a pedos por lo que tardé. Y demanding, "tengo hambre qué vamos a comer". Mierda vamos a comer pensaba yo, pero fuimos a comprar pizza. Ella quería farolear con la bota, de no creer.

Nos fuimos a dormir. Una a su cama. El otro a la alfombra y yo a mi cama un poco más tarde que estos dos. A la una y media de la mañana. A las siete me despierta el perro. Yo creía que se moría. El mismo quilombo que un falso crup en los chicos, la misma sensación de porquería por el susto. Finalmente, respira, vomita y me mira con esa cara que te ponen los perros, que los amás y te olvidás que los querés matar. Sí, como con los hijos. A las diez, después de alimentar a mi beba humana (a la que se le había deshinchado el pie y casi CASI no le dolía nada -dándole la razón a la ecografista que me dijo que no tenía tendinitis pero que si el traumatólogo dijo que tenía, tenía y entonces la bota- me puse, otra vez, de mal humor, por haber alquilado algo que no necesita. Porque, vamos, todos sabemos que al final, con estas cosas y andares cojeantes, el remedio es peor que la enfermedad), llevé al perro a la veterinaria.

Etc. Etc. Etc.

Ya limpié la casa que quedó prístina y fragante. Ya hice una torta de naranja y banana, que dejó la casa llena de olor a infancia. Ya le di de cenar a mi hija. Ya estoy a punto de sacar a Yago...

Nunca un lunes me pareció tan prometedor.

By the way, el olor a pis de gato de ayer no ayudó en lo más mínimo.






sábado, 23 de junio de 2012

Proust Questionnaire

Click para hacer el cuestionario en VF
  

Como sabrán hace ya un tiempo contesté la versión Lipton de este cuestionario. Y como me gusta, insisto. La historia de este cuestionario la pueden guglear, por lo tanto no voy a perderme en detalles.
Lo que sí voy a contarles que esta versión es la que publica en su última página la revista Vanity Fair y que responde un famoso en cada edición.


What is your idea of perfect happiness? (idea de felicidad perfecta)
 
 Que exista.

What is your greatest fear? (mayor miedo)

 Que la gente que amo desaparezca.

Which historical figure do you most identify with? (identificación con figura histórica)

María Antonieta, ¡qué manera de perder la cabeza!

Which living person do you most admire? (persona viva más admirada)

A todos los  que se levantan día a día y sienten que no tienen ni un motivo, pero siguen adelante a cómo de lugar. Resumiendo, admiro a los que no se rinden.

What is the trait you most deplore in yourself? (no te gusta de vos)

Puedo llegar a ser muy soberbia, necia y procrastinadora (por cobardía, principalmente). Ah! y no sé trabajar en equipo, por eso de la soberbia y creer que yo hago las cosas mejor que nadie. Definitivamente, son terribles defectos.

What is the trait you most deplore in others? (no te gusta de los demás)

La mezquindad emocional y espiritual, la hipocrecía, la capacidad de negación, la tendencia a victimizarse y a buscar culpables afuera, no hacerse cargo. Mis defectos en otro también los deploro. Magia del espejo.

What is your greatest extravagance? (mayor extravagancia)

Voy por la vida con total desparpajo y no me importa ni un poquito el qué dirán de mí, supongo que eso califica.

On what occasion do you lie? (cuándo mentís)

No suelo mentir, pero prefiero decir una mentira a lastimar a alguien con una verdad de esas implacables, sobre todo las que se dicen a destiempo.

What do you dislike most about your appearance? (no te gusta de tu apariencia)

Mi cuerpo en general, mi culo en particular.

When and where were you happiest? (cuándo y dónde fuiste más feliz)

 Aquí y ahora. Es la única manera, digan lo que digan.

If you could change one thing about yourself what would it be? (que cambiarías de vos-una sola cosa-)

¿Una sola?

If you could change one thing about your family what would it be? (que cambiarías de tu flia ídem)

Nada. Es decir, a veces me gustaría cambiar muchas cosas y otras no. Supongo que vamos buscando consensos y armonizamos, se va todo al cuerno y otra vez buscamos consensos y armonizamos y así.

What do you consider your greatest achievement? (tu mayor logro)

Llegar hasta acá VIVA y saber que voy a seguir así hasta que deje de respirar...Viva quiere decir más que respirar, es estar entregada a la experiencia de ser quien soy, de ser quién soy en relación y en el mundo.

If you died and came back as a person or thing what do you think it would be? (quién o qué serías si murieras y volvieras)

Una versión mejorada de mí misma, muy mejorada.

What is your most treasured possession?(tu posesión más preciada)

No tengo posesiones. Aunque tal vez algunos libros...Mmm...Algunos momentos vividos son mis más preciadas posesiones.

What do you regard as the lowest depth of misery? (que considerás que es lo más bajo y deplorable)

Negar la realidad aunque estés con la mierda hasta el cuello.

Who are your heroes in real life? (héroes de la vida real)

Unos, ya lo dije, los que no se rinden. Pero sobre todo, los niños. Es heroica su capacidad de sobrevivirnos y, a veces ¡hasta felizmente! Son asombrosos.

What is that you most dislike? (lo que más te desagrada)

Uy ¡cómo la tengo que pensar! Muchas cosas no me gustan. Creo que se llevan las palmas los simulacros, las apariencias, el regodeo. Definitivamente, no me gustan las personas que se regodean.

How do you like to die? (cómo te gustaría morir)

Con todos mis sentidos.

What is your motto? (cuál es tu lema)

¡A coger que se acaba el mundo! Traducido: sé feliz en este instante porque este instante es lo único que tenés.







viernes, 11 de mayo de 2012

Amor, chicos, perros...mugre



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-¿Te acordás qué limpita que estaba la casa ayer? -Dijo ella.

-En esta casa la limpieza es un pretérito constante -sentenció él.



lunes, 7 de mayo de 2012

Un puto horror

Llegué a las 6 y 10 de la mañana, ponéle. Ya había once personas adelante mío. Genial. Esta vez entro, pensé. El día ni siquiera estaba despuntando y hacía frío, ese frío húmedo de la ciudad, a esa hora, en un día que hereda la indecisión climática -llueve, no llueve, que te recontra, por las dudas-, así que decidí entrar en calor por las mías y me calcé los auriculares y empecé a moverme al compás de la música. Saqué el libro de la cartera y agradecí el foco que iluminaba justo mis páginas; empecé a leer. Música y libro, qué más, yo no necesito demasiadas cosas para ser feliz.
A mi lado, el lado derecho, una pareja. El chico había bajado de un autazo; supongo que lo trajo el padre, se saludaron y el señor detrás del volante del autazo se perdió por Maipú hacia el sur. El chico, adormilado, me ganó el puesto 11 por un segundo. Tenía puestos esos pantalones que se usan ahora, esos que el tiro les queda abajo de las bolas, casi en las rodillas. No les quedan bien, no sé por qué insisten en vestirse así, parecen cagados. Cagados y tristes porque son esos pantalones como los comunes pero bien abajo...da triste. Y estaban sucios, además. Al toque llega la novia, emperifollada y maquillada, muy rubia y muy celestes los ojos. Malhumorada y posesiva. De a poco, los que teníamos más ganas de sentarnos que pruritos por el suelo sucio aposentamos el culo en la vereda. La parejita se sentó. Yo me senté. La chica a mi izquierda se sentó. El chico a mi derecha me envolvió en su olor a pantalón usado desde hace semanas y se tiró un pedo. Y yo me sentí George Constanza. La chica de mi izquierda seguro que lo olió, por dios, cómo no hacerlo si estábamos pegados. Y yo queriendo explicar que no había sido. Un puto horror. Finalmente, la cosa se disipa. Y yo me olvidé del asunto. A las ocho y monedas entramos al dichoso lugar para hacer el trámite que me ocupa, nos hacen sentar: la parejita, yo, la chica de mi izquierda. Se vuelve a tirar un pedo. De no creer. Odio las colas. A veces, odio a la gente. La mayor parte del tiempo la vida es un capítulo de Seinfeld. Hoy me hubiera gustado ser Elaine.

sábado, 3 de marzo de 2012