lunes, 25 de julio de 2011

Nos queda pendiente una revolución

Y claro. Se le cayeron las rayas. No todas, pero las suficientes como para que se pregunte ¿y esto?

Así deben estar algunas fuerzas políticas, preguntándose qué pasó. Algunos van a negar; van a acomodar la derrota remarcando que perdió él pero ganó ella; dirán que esto no afecta en lo más mínimo nada de nada. El que perdió, todo un caballero, aclaró que no hay traidores -como si a Lole le calentara...¿algo le calienta al Lole?-; que el candidato es el que se tiene que hacer cargo de la derrota -¿un palito para Filmus?-; y, fundamentalmente, felicitó a los ganadores. casi me da un soponcio. Este hombre no es kirchnerista de pura cepa me dije entre mí y efectivamente, el señor es peronista y luego adepto a la cosa transversal que inventaron los Kirchner. Desbarrancó cuando le atribuyó al Néstor una frase de Perón, cuando dijo que ganaron en todas las comunas, aunque acá puede que yo haya escuchado mal y que se haya referido a que retuvieron las que ya tenían, y cuando transformó en triunfo el aplastante fracaso. Aunque soy mala, ellos son de ver el vaso lleno, por eso hacen hincapié en que ganó esta chica Bielsa y no en que, como fuerza política, perdieron. Todo sea por consolidar el mensaje: los votos son de ella. Como no pueden ser los "de" Ella, porque para eso hay que esperar a octubre, son los de ella. Aunque si hubieran ganado "eran" de Ella. Como perdieron, no son de Ella, son de algún otro con el que no tenemos mucha conexión, ¿viste?
Mirá que yo trabajé años en política y nunca fui testigo de una visión tan utilitarista de los compañeros. Pero claro, me olvido, no son compañeros; para ser compañeros hay que ser peronistas.  El otro no vale nada si no aporta a la Corona lo que sea que tiene que aportar. El kirchnerismo te abandona. Y si te convierte en enemigo, cagaste. Todavía estoy pensando en qué pasará con la autocrítica de los "intelectuales" de Carta Abierta. ¿Les darán una patada en el orto o imitarán el ejemplo y tomarán la sana costumbre de ejercer la mirada crítica también hacia adentro?
De hecho, las palabras de María Pía López son un rapto de lucidez absoluta impensable en alguien de La Cámpora o en Fernández, por poner algunos pocos ejemplos: "No hubo construcción política en la ciudad. El macrismo, desde el discurso de la no política, hace política territorial, va a los barrios. Y nosotros, que tenemos un discurso político, no hacemos política."
Billetera mata galán, dice el dicho. No se puede hacer política sólo pagando y con anuncios rimbombantes o con subsidios y asignaciones. Hace falta más.

Otros, todavía deben estar desfrunciendo el culo. ¡Qué susto! Por poco les gana Miguel del Sel. Buen laburo el del MiDaChi. Sin aparato, sin estructura, mirá la elección que hizo, el chabón.

Así que, por un lado, tenemos el triunfo del socialismo, de la centroderecha y atrás lejos, el triunfo de la transversalidad hiperprogresista. Digo triunfo para ponerme a tono con el discurso oficial, donde ganan los que pierden y los que ganan, a cagar.

Evidentemente, la gente no entiende el "modelo" y yo sospecho que es porque el dichoso modelo no existe. Y eso nos deja en el horno, muchachos, porque si no entendemos el modelo o lo negamos, es porque porque somos reaccionarios, traidores, le hacemos el juego a la derecha (cómo si ellos fueran izquierda, por dios), mala gente, desestabilizadores, amigos de Clarín, y de cuanto medio o multimedio que no sean los medios o multimedios amigos del gobierno -¿qué te creías, que el gobierno sólo tiene a 1,2,3 o como sea?-.

¿Mi opinión personal?

Nos queda pendiente una revolución.

¿Qué es revolucionario hoy?

Hacer lo posible, porque ni siquera lo posible está hecho. Mirá que utopía tenemos: hacer lo posible. No sé si reírme o largarme a llorar.

Salud. Educación. Trabajo. Seguridad y justicia. Esto que es básico, esto no está. ¿Si pienso que es culpa de los gobiernos K?

No.

Es el resultado de décadas de desatención, de corrupción, de egoísmo, de falta de proyecto, de ausencia de Estado. Porque no hay Estado. Métanselo en la cabeza. El que crea que la Argentina es un Estado nacional sufre de delirios. En la Argentina lo que hay es una sucesión de gobiernos. Una sucesión de gobiernos no hacen un Estado. Lo que es culpa de los gobierno K es tomarnos por imbéciles y tratar de hacernos creer que  tienen un "modelo" que ha solucionado todos los problemas del país y que los problemas que no se solucionan son culpa de los medios. De hecho, usan tanto esa frase que estoy empezando a creer que la que gobierna es Ernestina disfrazada.

En fin, que nada, que ya me aburrí. Que en agosto tengo que ir al pueblo a votar en las primarias -qué yanqui-, que en octubre tengo que volver a ir, con la triste sensación de que vote a quien vote, es al pedo.

lunes, 11 de julio de 2011

Uno más

Todo comenzó comenzando. Un buen día quise surfear la ola bloguera y abrí una cuenta. En esa época, todo estaba en inglés y tenías que editar a mano el código html. Chirusa fue mi aliada invaluable, la que me enseñó a usar el código, a subir música en servidores, a jugar con las plantillas y acomodarla hasta que me expresara. Y además, ahora es mi amiga.
Esas cosas me regaló este pedazo de la matrix: amigos.

Este blog ha sido el registro de mis últimos cinco años. Lloré, me enojé, despotriqué, me alegré, me apasioné, demostré mi amor, mi interés, mi odio, me maravillé. Y abrí más blogs, por supuesto. pero ninguno como éste. Éste no tiene igual porque me los trajo a ustedes y me devolvió mis palabras. Me dejó espacio en el tiempo. Me ayudó a destejer fantasmas. A pensar lo impensable. A desparramar la emoción por aquí y por allá.

Amor profano soy yo. Amor profano sos vos. No hay manera de despejar la X. Menos mal, porque en el cruce, estamos todos.
Sépanlo. Cada uno de ustedes me habita en mayor o en menor medida.


miércoles, 6 de julio de 2011

Puf

Ya se terminó. Ya la operaron y los fantasmas se fueron por donde sea que hayan venido.
Agradezco los llamados, los mails, los mensajes de texto, los mensajes privados en el feis, los mensajes en el muro, porque me animaron a mí y a la petisuí, porque dan cuenta del gran cariño que circula por allí. Y el amor se agradece, che.

Yo tenía miedo. Había personas que en su intento de animar no tenían en cuenta que el miedo no puede racionalizarse. Se siente y como me dijo Zorgin, con el miedo no se negocia. Y más difícil se vuelve cuando a tu propio miedo se le suma el de tu hija. Cuando te dice, de golpe, en la calle, "¿y si algo sale mal y no los veo más?" refiriéndose a los hermanos, al padre, a mí. Y se larga a llorar.  Entonces, te ponés a hablar de la parca sin nombrarla. Le reconocés su existencia y empezás a hacer planes para plantarle cara y pelea. El "todo va a salir bien" no funciona con los chicos, porque atrás de eso viene "¿y cómo sabés que va a salir bien?". Y el concepto de esperanza, es muy lindo, pero tan frágil. Convengamos que uno quiere una esperanza de catedral gótica que se sostiene incólume a través de los siglos. O sea, algo concreto, que se pueda ver y tocar. Y si encima te hacen firmar un papel en que te confirma claramente que aquello que te causa terror es algo que puede llegar a ocurrir, lo lamento, señores, pero yo me cago en las patas. Y no me llevé a mi hija de ahí porque decidí que mi esperanza era como las pirámides de Egipto y que había que operarla para que no se quedara sorda.

Así que me armé de coraje y la acompañé al quirófano. Se resistió todo lo que pudo y en el número diez, me buscó con los ojos, nos miramos y se durmió. "Dale un beso", me dijo la anestesista y me rajaron.
Fui a la habitación y mi amiga, que no tenía señal en la fundación había salido a hablar por teléfono. Le comento a esposo que la anestesista había comentado algo que me preocupó y eso llega la amiga-madrina con sanguchitos. No habíamos terminado de morder el segundo que llega Z, despierta y en pleno ataque de pánico, hiperventilando mal, ahogándose, llorando, los ojos enormes por el susto y sollozando "me ahogo mami, no puedo respirar", entre bocanadas de aire con ruido a tos de perro. Justo como si estuviera en un falso crup. No le deseo el falso crup a nadie, ninguna madre debería pasar por eso con su hijo y menos si es bebé.
La agarro a la anestesista y le empiezo a gritar "que le hiciste a mi hija", la mina explicándome que todo bien, que le dieron todo lo que había que darle, que estaba perfecta. Pero yo no la veía perfecta, la veía en pánico, llorando y ahogándose. Todo mal. Salgo para calmarme, mi amiga conmigo y el padre con la criatura haciéndose cargo de la situación. Un minuto después yo estaba adentro y entre los dos logramos que se durmiera. La manito aferrando la de la padre. Y ahí se quedó esposo, como una hora sin soltarla.

Después sí, claro que sí, el todo va a estar bien se cumplió a la perfección. Se despertó, vomitó todo lo que tenía que vomitar, tomó helado que volvió a vomitar. Esperamos a que nos dieran el alta y llegamos a casa. Cuando se dio cuenta que lo único que podía comer eran healdos y postrecitos, gritó "odio esta dieta".
Ya recuperó el habla y su humor cambiante, se despidió del pañuelo, adminículo que fuera su fiel compañero durante cuatro años porque YA no lo necesita. Maravilloso. (Y nos dio una ternurita bárbara cuando ya casi afuera de la habitación rumbo al quirófano, volvió para buscar su pañuelo y se lo llevó apretadito en el puño). Y también, recuperada la confianza de la madre en un próspero futuro y larga vida a la princesa, se le cortó de cuajo la moratoria, esa cosa de suspender el reto por quilombera y desordenada porque "pobrecita" está en el post operatorio. Ya todo volvió a la normalidad, ya le quiero cortar la cabeza por los berrinches, ya es mi princesa de carne hueso, con su sonrisa de dientes torcidos y sin aparatos todavía por las dudas que la hagan sangrar, con su actitud demandante como si fuera el centro del universo, rompiendo las bolas cada quince minutos con un mamiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii que es música de los cielos en este purgatorio que es la vida.