sábado, 7 de mayo de 2011

No entiendo la lógica de las empresas

Lo cual me lleva a preguntarme si tienen una lógica y en el caso de tenerla ¿cuál es?

El punto es que, como la mayoría sabe, me mudé de B a B1, ponele. Y en B yo tenía un servicio de internet que me funcionó maravillosamente todos los años que lo tuve. Tanto que cuando supe el número de teléfono de B1, llamé al 0 800 de esta empresa y les dije:

-Buenas salenas, señores de ... me gusta tanto el servicio que brindan que quiero trasladarlo a mi nuevo hogar!

-Por favor, señora, denos el número de su nueva morada.

Hecho eso, me dice con voz experta, que esa línea ya tiene internet con tarjeta, casualmente de la empresa de mentas, y me sugieren que dé de baja el de B y modifique a mi gusto el de B1. De manera entusiasta coincido con ellos y me sentí en un país del primer mundo, qué digo del primer mundo, del universo privilegiado en el que las cosas no fallan NUNCA.

Una vez instalada con mi jacarandosa familia, y pasado levemente el stress de los canastos y habiendo estrenado cama enoooooorrrme y nueva, me dispongo a emprolijar el asunto de la internete y la telefonía en mi hogar.
En principio, poner la línea a mi nombre. Hecho el trámite, que incluyó cambiar a línea general la línea control con la que contaba B1, me dispongo a llamar al 0 800 para proseguir con la configuración del servicio, porque noté, con consternación, que mi conexión a la matrix tenía el nombre "alex" y mantenía la contraseña de cuando estábamos en B... y yo lo de B lo di de baja.
Con gran alegría comprobé que a los exactos 5 minutos la línea control había desaparecido -era un verdadero dolor de huevos- y pude llamar sin más dilación al dichoso 800.

-Hola, soy Fulanita y mi teléfono es... y quiero configurar blablabla.
-A nombre de quién está el servicio?
-A tal.
-No, ¿está segura?
-Ah!, claro, todavía no pero tengo este número de trámite. ¿Te sirve?
-No, llame dentro de dos días al 112, opción tal, opción tal y ahí vamos a poder hacer la configuración porque acá nos figuran las cosas de Menganita.

Dos días después llamo al 112 y me dicen que no puedo hacer el cambio de titularidad porque Menganita tiene una deuda. Y yo no tengo ningún dato de Menganita y los necesito para poder hacer la dichosa configuración. El punto es que Menganita debe 150 mangos por otra línea que NO es la mía pero que afecta a la mía. Sin embargo, que debiera esa guita no impidió que la empresa le extendiera el crédito a quién probó ser insolvente y cagadora y rápidamente me aprobaron a mí, Fulanita, una línea general y una matrix con todos los chiches. Pero Fulanita no tiene derecho ahora de hacer reclamos por la matrix que NO tiene porque no es Menganita. Y eso es porque yo, Fulanita, tengo la matrix de B que se vence el 10 de mayo. Pero, como después de mucho hablar e intentar razonar con esta gente y merced a que llegó la factura con los datos de código de gestión y número de cliente de Menganita -sobre todo esto último- parece ser que sí puedo, al menos, conseguir que me configuren el módem con los nuevos datos que no serán de Fulanita (porque no puedo poner la línea a mi nombre) pero al menos me brindarán el servicio de conexión a la red de redes.

Por supuesto, cuando llegamos al punto NG -NO GOZOSO- me dicen, muy sueltos de cuerpo:

-No tenemos sistema para hacer esto, disculpe las molestias su número de reclamo es tal.

Y me cortó.

Me cortó.

Tengo la sospechosa sensación de que me están tomando del cabello. Y yo estoy a punto de hacer denuncias varias. Seguramente, me pondré a ello luego de ver Gnomeo y Julieta. Tener hijos en edad de ver estas películas es algo para agradecerle a la vida muy muy especialmente en momentos álgidos.