miércoles, 6 de julio de 2011

Puf

Ya se terminó. Ya la operaron y los fantasmas se fueron por donde sea que hayan venido.
Agradezco los llamados, los mails, los mensajes de texto, los mensajes privados en el feis, los mensajes en el muro, porque me animaron a mí y a la petisuí, porque dan cuenta del gran cariño que circula por allí. Y el amor se agradece, che.

Yo tenía miedo. Había personas que en su intento de animar no tenían en cuenta que el miedo no puede racionalizarse. Se siente y como me dijo Zorgin, con el miedo no se negocia. Y más difícil se vuelve cuando a tu propio miedo se le suma el de tu hija. Cuando te dice, de golpe, en la calle, "¿y si algo sale mal y no los veo más?" refiriéndose a los hermanos, al padre, a mí. Y se larga a llorar.  Entonces, te ponés a hablar de la parca sin nombrarla. Le reconocés su existencia y empezás a hacer planes para plantarle cara y pelea. El "todo va a salir bien" no funciona con los chicos, porque atrás de eso viene "¿y cómo sabés que va a salir bien?". Y el concepto de esperanza, es muy lindo, pero tan frágil. Convengamos que uno quiere una esperanza de catedral gótica que se sostiene incólume a través de los siglos. O sea, algo concreto, que se pueda ver y tocar. Y si encima te hacen firmar un papel en que te confirma claramente que aquello que te causa terror es algo que puede llegar a ocurrir, lo lamento, señores, pero yo me cago en las patas. Y no me llevé a mi hija de ahí porque decidí que mi esperanza era como las pirámides de Egipto y que había que operarla para que no se quedara sorda.

Así que me armé de coraje y la acompañé al quirófano. Se resistió todo lo que pudo y en el número diez, me buscó con los ojos, nos miramos y se durmió. "Dale un beso", me dijo la anestesista y me rajaron.
Fui a la habitación y mi amiga, que no tenía señal en la fundación había salido a hablar por teléfono. Le comento a esposo que la anestesista había comentado algo que me preocupó y eso llega la amiga-madrina con sanguchitos. No habíamos terminado de morder el segundo que llega Z, despierta y en pleno ataque de pánico, hiperventilando mal, ahogándose, llorando, los ojos enormes por el susto y sollozando "me ahogo mami, no puedo respirar", entre bocanadas de aire con ruido a tos de perro. Justo como si estuviera en un falso crup. No le deseo el falso crup a nadie, ninguna madre debería pasar por eso con su hijo y menos si es bebé.
La agarro a la anestesista y le empiezo a gritar "que le hiciste a mi hija", la mina explicándome que todo bien, que le dieron todo lo que había que darle, que estaba perfecta. Pero yo no la veía perfecta, la veía en pánico, llorando y ahogándose. Todo mal. Salgo para calmarme, mi amiga conmigo y el padre con la criatura haciéndose cargo de la situación. Un minuto después yo estaba adentro y entre los dos logramos que se durmiera. La manito aferrando la de la padre. Y ahí se quedó esposo, como una hora sin soltarla.

Después sí, claro que sí, el todo va a estar bien se cumplió a la perfección. Se despertó, vomitó todo lo que tenía que vomitar, tomó helado que volvió a vomitar. Esperamos a que nos dieran el alta y llegamos a casa. Cuando se dio cuenta que lo único que podía comer eran healdos y postrecitos, gritó "odio esta dieta".
Ya recuperó el habla y su humor cambiante, se despidió del pañuelo, adminículo que fuera su fiel compañero durante cuatro años porque YA no lo necesita. Maravilloso. (Y nos dio una ternurita bárbara cuando ya casi afuera de la habitación rumbo al quirófano, volvió para buscar su pañuelo y se lo llevó apretadito en el puño). Y también, recuperada la confianza de la madre en un próspero futuro y larga vida a la princesa, se le cortó de cuajo la moratoria, esa cosa de suspender el reto por quilombera y desordenada porque "pobrecita" está en el post operatorio. Ya todo volvió a la normalidad, ya le quiero cortar la cabeza por los berrinches, ya es mi princesa de carne hueso, con su sonrisa de dientes torcidos y sin aparatos todavía por las dudas que la hagan sangrar, con su actitud demandante como si fuera el centro del universo, rompiendo las bolas cada quince minutos con un mamiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii que es música de los cielos en este purgatorio que es la vida.

8 comentarios:

Maga de Lioncourt dijo...

Que horror, Alex!!

Yo siempre en la boludez suprema, no me había enterado de nada :-S
Gracias a Dios Z está bien. Y va a estar mejor, y va a seguir rompiendo las pelotas, gracias a Dios.

Te mando un beso gigante y disculpa no haber estado al menos para dar un poco de ánimo a la distancia.

Alex dijo...

jajajajaja! todos estamos en la boludez suprema cada tanto o cada siempre Maga, lo bueno es cuando, como vos, venimos y reparamos lo que sea que pensemos o creamos que tenemos que reparar. Gracias, porque sé que es de corazón!!!

Guada GN dijo...

Como me gusta esa canción. CUalquier versión. La de Bette Midler también es re linda.

A mí esta últimamente me pone melancólica...
http://www.goear.com/listen/dce07af/slipping-through-my-fingers-meryl-streep

Me alegro que todo esté bien con la princesa :)
Nos vemos la prox semana! Yay!
Besos besos

GABU dijo...

"...un mamiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii es música de los cielos en este purgatorio que es la vida."

Mejor definición,IM PO SI BLE!!! ;)

P.D.:A mi se me complicó retomar el llamadete como te habrás dado cuenta... :/

Y sip,resucitar a la anestesia general no suele ser para nada agradable lo he vivido y todavía conservo la escalofriante sensación de despertar y no tener en claro de qué lado del mundo estaba... :S

BESOTONAZO =)

Alex de Seven dijo...

sí, cualquier versión es linda :)
Ahora me voy a ir a ese vínculo para escucharla.
Besitos, Guada, nos vemos próximamente.

La verdad, Gabu, que las veces que me desperté de la anestesia no tuve esa sensación que vos decís, debe ser porque anestesiada hablo y puteo. Dos de las tres veces que me durmieron para procedimientos ya sea quirúrgicos o no -la otra fue para pispear el colon y los médicos dicen que hablé mucho y se cagaban de risa así que no quiero saber qué dije dormida-, tuve que pedirles disculpas a los médicos, a las enfermeras...un papelón.

Sí, me di cuenta ;-)

Sep, es la mejor música después del soberano cagazo (o con s?) que me pegué.

Besotes que piden pronta reunión!

Alex de Seven dijo...

se puede saber por qué entré loguada como Alex de seven y no como Alex de Amor profano??? Fritz me tiene loca.

efa dijo...

Al fin concluyó la Odisea en Itaca, me alegra mucho que todo haya vuelto a la normalidad, cualquiera que sea.
Salud!
Espero q disfrutes el último post.

pal dijo...

Si no fuera por la despertada, la anestesia es lo máximo. Querida, querida Alex... qué decirte que no esté tan atrasado que ya no importe nada? en fin... ya pasó y yo no estuve, pero salió bien y eso es mejor.

Yo dejé a mesié igual que tú para una operación de pólipos, una cosa de nada, y me sentí igual de miserable cuando se durmió lleno de confianza que si la mamá lo dejaba allí nada podía ser malo para el en ese momento. Un asco.
Un gran beso.