Pese a todo, me siento así (y créanme cuando digo pese a todo):

“Puede ser que el gobierno tenga más tornillos que nadie, más tornillos que el Partido Nacional, más que el Partido Colorado, más que los empresarios y más que los sindicatos… ¿pero de qué nos sirven los tornillos sueltos si son incapaces de encontrar sus piezas complementarias en la sociedad?”
“Vamos a buscar así el diálogo, no de buenos, ni de mansos, sino porque creemos que esta idea de la complementariedad de las piezas sociales es la que mejor se ajusta a la realidad. Nos parece que el diagnóstico de concertación y convergencia es más correcto que el de conflicto y que solo con el diagnóstico correcto se puede encontrar el tratamiento correcto”.
“Basta mirar a los países que están adelante en estas materias y se verá que la mayor parte de ellos tienen una vida política serena. Con poca épica, pocos héroes y pocos villanos. Más bien, tienen políticos que son honrados artesanos de la construcción y lo lograron con una civilizada convivencia política”.
“Hace rato que todos aprendimos que las batallas por el todo o nada son el mejor camino para que nada cambie y para que todo se estanque”.