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De burbujas y cornisas


Cuando era chica hacía burbujas con un aro rojo en la terraza de mi casa. Recuerdo que me gustaba imaginar que yo podía meterme adentro de esa burbuja multicolor y viscosa y salir flotando en el aire.
Hoy me pregunto qué hubiera sido de mí si lo hubiera podido hacer: sabido es que las burbujas tienen una lamentable tendencia a hacer ¡plop!

Pero se ve que ese tipo de cosas no me amilanaban porque yo también tenía una lamentable tendencia: siempre me gustó caminar por las cornisas. Los bordes tienen una cosa de lo más atrayente para mí. Sobre todo si están a varios metros del suelo. Sí, hacía eso, caminaba por los techos, cruzaba por una especie de cordón finito que me llevaba a la casa a la derecha de la mía y así iba, de techo en techo, rompiendo tejas cada vez que me resbalaba y tenía que hacer fuerza para recuperar el equilibrio. Lo máximo que podía recorrer por arriba eran tres casas a la derecha y dos a la izquierda.

Mis padres sabían y se hacían cruces, pero cada vez que madre se olvidaba las llaves de casa adentro de casa me hacía pasar a mí (o a mi hermana) por la reja que circundaba el garage. Eran esas rejas llamadas artísticas, de formas estrambóticas, por lo cual yo podía pasar (y lo hice hasta que tuve llave de mi casa, 17, ponéle) y una vez adentro trepaba por las rejas de una ventana, llegaba al dichoso cordoncito, que en realidad, ahora que lo pienso, era un techito angosto y de ahí al techo, del techo a la terraza, de la terraza a la escalera, de la escalera al patio, del patio a la puerta de la cocina y de ahí a la llave que abría la puerta de entrada principal. Todo esto mientras escuchaba el rosario de exclamaciones de mi abuela.

También podía ser que yo supiera que todas las puertas estaban cerradas con llave y nadie en my sweet home, entonces le pedía permiso a la vecina para entrar a su casa, trepar hasta la medianera y recorrer, por esos estrechos 15 centímetros de cornisa, el camino que me llevaba al dichoso techito que mencioné más arriba con el objetivo de sentarme en los escalones de la escalera o en la terraza o caminar por los techos hasta que llegara alguien y me abriera la puerta, pero del lado de adentro.

Debe ser por eso que nunca pierdo las llaves.

Tampoco perdí mi fascinación por los bordes. Debe ser por eso que me gusta balancearme con los brazos extendidos y mirar al cielo con los ojos bien abiertos, buscando una armonía que me permita anidar orillas sin temor a caerme.

Comentarios

Guty dijo…
Así que te gusta andar por las cornisas? Que no se entere Majul :)
.:. chirusa .:. dijo…
cuando eras chica? dirás cuando eras más chica :D

Hermoso tema musical

Yo sabía que eras una mina bien cojonuda (si se me permite el término ya que ovariuda no queda)

esa es mi chica! :)
.:. chirusa .:. dijo…
off topic: me encanta la plantilla, y no me tarda en cargar para nada
Alex dijo…
Hola Guty! sep, me sigue gustando. Y si se entera Majul va a tener que demostrar que a él también.

Chirusssssssssssssssssss, apareciste!!!!

Viste que dulzura la musikiten???? Me pareció que re daba para la remembranza.

Sí, cuando era más chica, ayer nomás, jiji.

Qué bueno que la plantilla no tarda en cargar, la voy a poder dejar entonces. No sabés la paja que me daba buscar otra y poner de vuelta todos los artilugios. Porque no encuentro la parte esa en la que tengo que agregar un código que te permite cambiar la plantilla sin perder los artilugios.

Besotes a otra cojonuda :D
Dosto dijo…
alex, así que andabas por los techos??? Ya sabía yo que teníamos más cosas en común.
Tanto en mardel, en el bosque, como en Los Lagartos, donde viví cuando tenía 10 años, inspeccionaba con mis hermanos las casas vecinas, sus techos. es más, cuando había que limpiar el tanque de agua, arriba del techo de una casa de dos plantas y techo de tejas a dos aguas, me subía yo, caminaba por esas tejas semisueltas y pegaba un salto para llegar al tanque.
qué recuerdos!!!
Hay ciertos bordes que me siguen tentando.
Uninvited dijo…
Eso de andar por los techos es bien de gato :p

A mí me da un vértigo de la c*nch* de su mama cuando me subo a una silla a cambiar una lamparita... onda que conmigo no cuentes ni siquiera pa mirarte y ayudarle a tu abuela a rezar ;)
Alex dijo…
No te creas, Uninvited, yo tenía un pekinés que preñó a una caniche que vivía en la casa de la esquina de la mía e iba por los techos. A la caniche la cuidaban como si fuese una dondella, los dueños se dieron cuenta de que estaba preñana cuando empezó a parir. Sabemos que fue Poppy el padre de las criaturas porque cada dos por tres aparecían furiosos los de la esquina a devolvernos al perro y segundo porque hubo uno de los carrochos que no quiso nadie:
altura de caniche y patas chuecas, hocico un poco más corto, pelo lacio salvo toda una tira de rulos que iba desde la cabeza hasta la cola y la cola enroscada como la del pekinés. Era muy feo, pobrecito.

Dosto, siempre me gustó andar por los techos o cualquier cosa alta, escalar me encanta, aunque hace tanto que no lo hago :(
Además compartimos el periodismo aunque ya no ejerza!
GABU dijo…
Primero,lo primero,me mataSSSSSSte con esa melodìa... :S

Y que intrèpida que eras de peque,eh?!
Yo ni empèdocles te trapaba una cornisa!!
(a no ser cuando me creì convertida en la mujer maravilla,opCvio)
jajajjajajajajjjjaja

P.D.:A ese cosito (?) que hacìa burbujitas lo detestè siempre y todavìa no sè por què...

Lo que sì hacìa de peque era hamacarme fuerte fuerte porque sabìa que podìa alcanzar con mi mano alguna estrella... ¡¡QUE ILUSA POR DIOR!!!

BESITUPPPP
Alex dijo…
Viste qué lindura la musikiten Gabu??? ese techo tiene diabluras mías y de mi hermana hasta grandes, porque me acordé que cuando nos dejaban encerradas salíamos por el techo (eso fue antes de que se avivaran de que además de entrar a la casa por el techo podíamos también salir si queríamos). En algún momento decidieron que yo ya merecía tener la llave de mi casa y abandoné el techo para eso, pero igual subía en las noches de verano a mirar el cielo.
DudaDesnuda dijo…
Me encantó. A mí lo que me gusta es mirar al cielo cuando llueve. Cerrar los ojos y dejar que las gotas me mojen la cara... un día de estos me voy a llevar puesto un semáforo... o un auto. Buajjjjjjjjjjjjjjjajaja

Besos y gotas
submarino dijo…
con su magnífica música de fondo, le escribo.

me gustó su recuerdo, no la imaginaba así de pequeña.

y la conclusión está en la misma línea, la felicito por la coherencia.

yo no pasaba de techo en techo, pero si me subía al de mi casa y desde ahí provisto de un arsenal de frutas practicaba tiro al peatón.

doy fe de sus palabras, porque recordará que una vez se bloqueó la cerradura de su casa y no la vi como spiderwoman.

y prepárese si Zoe heredó sus dotes acrobáticas, a ver que argumentos utiliza para disuadirla.
zorgin dijo…
Esos cuentos con voz en off son fantásticos, y ni hablar de la tonada que acompaña.
nice.
Alex dijo…
Dudis, aunque sea pispeá para evitarte problemas :)

Besitos

Hola Submarinooooo!!!!, de pequeña era rara, tenía esa cosa de osadía mezclada con timidez. Me decían "cuis" en la adolescencia. Sigo siendo un cuis, me parece.
La musikiten es hermosa, le leí el posto a mi marido y le pedí opinión para musicalizar y le hice escuchar algunos temas, entre ellos éste y me dijo "ese". No se equivocó.
Qué día ese de la cerradura bloquedada, pensé que nos íbamos a quedar horas en la calle con la petisa y con le señora del primer piso del lado de adentro gritando que tenía cita con el médico! Fue una situación bizarra!
Vos le tirabas fruta a la gente???? Tampoco me imaginaba eso :)

Y creo que las heredó pero no tiene dónde practicarlas.

Zoirgin, estimado, sabe que si hubiera sabido cómo subir el cuanto grabado lo hubiera hecho con la musikiten de fondo. Me alegra que le gustara.
**Sonia** dijo…
Adoraaaaaba las cornisas esta mujer que escribe!!!!!!!!!!!!!!
Las adoro, todavía.
Nunca sentí vértigo y disfrutaba caminar por el borde mientras, mi mamá, me amenzaba desde abajo que, en cuanto me tuviese cerca...

En mi casa, había una cornisa que hacía de techito en el patio. Tenía unos 20 cm y cuando mi mamá me buscaba para fajarme por alguna diablura cometida, me sentaba allí con las piernas colgando hacia abajo y me quedaba esperando a que se le pasara la bronca porque se le había transformado en miedo.
Ahora ya no podría hacerlo porque, en aquella época, el culo me entraba en esos 20 cm...
alma dijo…
Creo que entre risas y llantos, estamos todo el tiempo haciendo plop!!
Alex dijo…
Sony, me creo todo menos lo del culo grande!!!! :)
Y decime, eso de las patitas colgando era a propósito para que tu vieja pase del engrane al miedito, guachis ;-)

Alma, la verdad que sí, no me había dado cuenta!
Luisa dijo…
Me encantó, los recuerdos, los comentarios,la melodía...
y me quedo con la risa que me provocó Alma. Tal cual.

(y sí, también yo soy de techos y alturas) pero ya no hacen cornisas como las de antes, ahora son taaaaan peligrosas ;) (digo, por los niños,a nosotras que nos dejen seguir trepando)
Alex dijo…
Ay Luisa, lo que son las cosas, cuado vi en mi sidebar la actualización de tu blog, me dije, "cuando vuelvo entro a leer", no entré a ningún blog, por esto y por lo otro y ayer a la noche, encontré adentro de un libro una postal que compré para mandarte y me dije: "mirá vos dónde estaba, lo que te busqué, mañana le escribo a Luisa".
Y Hoy vengo y me encuentro tu comentario.
Y fui a tu blog y me entero de la maravillosa noticia de Daniela. Yo también estoy muy feliz.
Un abrazo enorme.
rambonarda dijo…
Los cacos trepadores de casas (esos a los que llaman "Hombres arañas) la deberían de adorar, compañera).

Vea que me hizo recordar que cuando me quedaba afuera de la casa de padres y cuando tampoco tenía las llaves, me sentaba en el escalón y observando la fachada de piedras, comenzaba a distinguir entre ellas, los cuadrados, los hexagonos, los triangulos (en todas sus variantes)y demás formas geométricas. No bastó demasiado tiempo para darme cuenta que era una estupidez de mi parte pasar el tiempo haciendo eso, pero bué, hoy lo recuerdo con una sonrisa puesta.

UAP, Aleps
Luisa dijo…
oohhquébonito.
no pasa nada chiquitina,lo mejor es que tú y yo sabemos,que no pasa nada,que allí estamos,que coincidimos y que cuando menos lo esperamos una y otra puede aparecer.
beso.
Alex dijo…
Ramboneta, sabés que pensé en eso mientras escribía???
jajajajja te imagino haciendo eso y también me pinta la sonrisa!

Luisa, sep, tal cual :)
Trenaluna dijo…
Alex!!! me llevaste de un soplo a mi infancia... a mí también me gustaban las cornisas y quería por "aquellos sueños" ser equilibrista de circo... tenía mi lugarcito de cielo o en las copas de los árboles o en el techo de la casa de mi abuela y saltaba de uno en uno como si pudiera sortearme los abismos en acrobáticas audacias y de algún modo podía, eso de animarse es poder... ahora, esos recuerdos me sirven como amuletos para dar otros saltos en otros precipicios ;)
Alex dijo…
Trena!!! cómo me gustó la frase del final!!!!!!!!!!!!!!!!!

Mirá vos, equilibrista de circo. Me encanta el circo, y ya no hay uno lindo lindo como para llevarla a mi petisa.
Protervo dijo…
nice, nice, nice. el primer párrafo me pegó para arriba.
Alex dijo…
tomá, te doy una burbuja de las que hace mi hija, entran vos y el Gordo Anchoa

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