lunes, 27 de octubre de 2008

Dandelion


De chica creía que cuando soplabas un diente de león, ponías a volar tus sueños, entonces los buscaba con afán y no paraba hasta encontrar alguno.

Le entregué al viento muchos sueños, vagamente recordados algunos y otros atesorados a la espera de que se hagan realidad. Pero sé que están allí, vagando en la fragilidad etérea de sus pequeñas semillas...dónde habrán echado raíces y cuándo nacerán es un misterio que agradezco poseer.

Porque el misterio se juega en la conjunción del azar y el destino, esa forma de decir mi decisión. Una alquimia rara, mitad allá y entonces con este instante. Y si puedo imaginar la ruta de ese soplido que puso a navegar mi deseo, es una ruta que tiene la X del tesoro marcada en el borde de cada intersticio y se une a otras X con puntos luminosos, y en algunas hay fracaso y en otras laureles, en las más, encuentros cara a cara con mis ganas y ahí me quiero ver: me animaré a salir victoriosa o encontraré la justificación del naufragio, una apología infame que me deje al margen de mi misma o para decirlo más claro, a quién le pensás echar la culpa, Alejandrita.

A vos, tonta, dice la voz en mi cabeza. Ah! pero esa ya no es una opción, cariño, sabélo.

Instalada en el camino del deseo desde antes que el tiempo y el espacio me configuraran esta que soy, estoy irremediablemente dispuesta a hacer de la falta mi motor. Otra vez estoy buscando dandelions. El viento soy yo.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Casi seis

Todavía siento que la tengo entre los brazos y ya pasaron casi seis años.

No sé en qué momento dejó de gatear y se convirtió en esta nena hermosa y desafiante, llena de recursos y de imaginación.

Un día pasó del garabato al te quiero con letra desigual...tan rápido, tan si darme cuenta. O sí pero no lo quiero asumir. Su infancia se escurre entre mis manos y no puedo hacer nada, no debo hacer nada más que acompañarla en este camino que es la vida y verla gozar, descubrir, asombrarse, caerse, equivocarse, ayudarla a levantarse y seguir.

El 25 de noviembre es el último concert de bebé, termina el jardín a toda orquesta con diploma y sombrerito de graduación. Ya no más delantal ni preguntas del tipo ¿dónde te metiste?
Terminó el preescolar!

Mi niña está creciendo. Y como para enrostrármelo ¿de qué va a actuar en el dichoso concert?
De Olivia Newton John en Grease.




Sabés qué? No hay derecho. Y aunque no se pueda, aunque esté mal, sólo por hoy quiero que el tiempo vuelva atrás para volver a empezar.

lunes, 20 de octubre de 2008

Y Fer* me dijo:

Alex,
Piense que podría haber sido peor que le preguntara ¿cómo se hacen los bebés? o ¿por qué gritabas anoche?

El día que la petisa me preguntó cómo se hacen los bebés (aunque su inquietud era con respecto a ella nomás), le contesté, rápida como la luz:

-No me acuerdo!

Con respecto a los gritos...

Hete aquí que tengo una querida amiga, compañera de Counseling y blogger ella, cuyo marido es sexólogo y cada tanto me reenvía adjuntos XXX. Un día, hace unos meses, estaba mirando un vídeo de esos y la protagonista estaba meta gemir y gritar. La niña estaba en su cuarto jugando, se ve que escucha (porque los chicos parece que están abstraídos, pero tienen un radar los hijos de puta) porque sale rajando para el escritorio, entra, se me acomoda a mi lado, apenas tengo tiempo para cerrar el vídeo y yo, balbuceando de los nervios, le pregunto:

-¿Qué necesitás?

Y ella con los ojos fijos en la pantalla negra, me contesta:

- Pensé que eras vos...

Me escucha, mi hija me escucha y yo que creía que había alcanzado el grado de silencio absoluto.


*Fer

viernes, 17 de octubre de 2008

Ni buenos días me dijo


En algún momento entre el amanecer y las siete de la mañana, la petisa se pasó a mi cama. Yo me levanté, me fui a bañar y cuando regreso al dormitorio la encuentro sentada, rodeada de sus peluches, me mira y me dice:

-Mamá, ¿qué es el arte naif?

Junté la toalla que se me había caído de la sorpresa y le contesté, con el riesgo que implica contestar porque cada palabra, si es nueva, exige una aclaración, así que después de explicarle qué es ingenuo, inocente, el arte y demases me gané un beso. Y empezó el día.

Un hermoso día.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Pobreza


La pobreza se traduce en ignorancia y enfermedades, en hambre y muerte. La pobreza es anónima. Tiene mil rostros y tantas orfandades. La pobreza no tiene un buen relacionista público. Damos vuelta la cara y creemos que desaparece. No nos gusta mirarnos en el espejo del desamparo, ver el hambre y la soledad, el dolor de ese otro que ya no tiene espacio para la rabia, sólo la inevitabilidad del sufrimiento en lo poco que queda de cuerpo y mente. Nadie nos enseña a sentirnos responsables. Y ser responsables no es despojarnos de lo mucho o poco que tengamos para entregarlo a quien lo necesita más que nosotros aunque donar ayude y sea necesario. Ser responsable es sumar nuestro esfuerzo, encauzarlo, hacerlo más grande, colectivo, que te importe a vos y a vos y a vos y a vos y a mí. Que él sea yo. Que ellos seamos nosotros. Que nosotros seamos la voz de los que no tienen ya ni eso. Que la injusticia nos duela, nos conmueva, nos dirija, nos mueva.

Si queremos alumbrar un nuevo mundo tenemos que parir conciencia.