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Mostrando las entradas de noviembre, 2008

Finales y principios

Y fue el concert!

Milagrosamente, no lloré y creo que fue porque estaba tan inundada de amor y orgullo que no había espacio ni para una lágrima.

Mi niña terminó el preescolar, le dieron un diploma y revoleó el sombrerito...

Vamos por la vida tejiendo principios y finales, sin tener mucha conciencia de unos y otros. Y está mal, porque lo único que de verdad es nuestro es este preciso instante al que tenemos que saborear en toda su gloria y su miseria y hacernos cargo de que somos sus hacedores. Nadie más. Nosotros y nuestras decisiones. Nosotros y nuestros actos. Lo tengo que repetir mil veces para no olvidarlo.

Y en el cierre de una etapa, me recordaron con una canción que hay que celebrar la vida, ese relato ininterrumpido de principios y finales, de muertes y nacimientos, de luces y sombras, de dolores y alegrías, de amores y odios, de vos y yo y nosotros, todos en una marea intensa y vibrante de almas que se encuentran y se juntan.

Mi niña terminó. Mi niña comienza. Mi niña es la vida q…

Margarita

Cuando quiso saber escondió la cabeza.

Cuando escondió la cabeza, la realidad le subió por los pies.

Cuando la realidad le subió por los pies, se le escapó por los dedos.

Cuando se escapó por los dedos, se arremolinó en la piel.

Ahora anda de certezas fugaces, de pensamientos azules, de aguaceros benditos.

Anda como la flor blanca en la mano de una muchacha sin fe. Porque, claro, ella no sabe cuántos pétalos tiene la flor y por eso será una sorpresa que termine en un deseado me quiere o en un abominable no.

Ella no sabe y quiere saber, pero sin papeles certificados, sin dulces momentos de indecisión. Quiere saber como quiere el destino, esa extraña mezcla de porque lo digo yo y casualidad. Como una tarde en París mirando el cadáver de un paraguas a través de los ojos de Horacio y la Maga.

Ella no sabe pero quiere habitar la orilla de la certeza, perderse en mundanos sonidos, escuchar el silencio del pétalo que le dice es así.

Médicos y la concha de su madre

Miércoles de la semana pasada: dolor de cabeza, mucho dolor de cabeza. La mina, como sabe que el migral es de lo peor se lo aguantó como una reina hasta que no pudo más y se tragó el migral que hizo efecto al rato. El jueves anduvo sintiéndose como la mierda todo el día, con el dolor de cabeza al acecho, el muy puto no se decidía a instalarse pero tampoco a irse. Que mi propia cabeza me traicione y me torture de esa manera me parece de terror. Los psicoanlistas, por favor, absténganse de la interpretación.

El viernes, con mi mejor cara de poker fui a cursar, luego a almorzar con mis amigas y finalmente a casa, con la cabeza estallando. Me compré todo lo que me pareció que me podía hacer bien y como para esa altura, ya también me dolían los ojos, además de tomar algo para la jaqueca, tomé algo para el hígado y de paso, ya que estaba, por qué no, un lotrial, a ver si mi presión había decidido que era hora de manifestarse subiendo. Y a la noche un cuarto de rivotril.

El sábado, una copia e…

D / O / L / O / R ( update)

La encontraron muerta. Tenía tres años. La pequeña vagina inflamada, rota. Su colita destrozada. Su cara de ángel desfigurada de dolor , sangre y lágrimas secas.

Diez años. La secuestraron en una plaza a los cinco. Su única idea de la libertad es el cautiverio. Sirve a un amo ansioso y generoso, no sólo la monta él sino que la pone a disposición de otros como él. Ya es vieja. Ya no provoca tanto deseo. Pronto estará muerta o enviada a prostituirse a otro país. Drogada por supuesto, a su dueño hay que agradecerle que la cuidó, la desfloró con esmero, era tan bonita e inocente, tenía que sevir hasta que dejara de hacerlo. La droga formaba parte de ese cuidado. "Benditos" bastardos!

"Chupá, chupá, así, sí". Luis tiene 12 años, a los 9 lo violaron en Constitución. Hoy, por una mamada a veces le pagan o le dan un "paco".

Los secuestran, los roban, los desaparecen, les roban la infancia, los sueños, la vida. Los desgarran, los rompen, los violan, los despedazan, …

Reflejos

Hay un espejo esperándome. No me busco en él...todavía. Por ahora refleja nubes y viento, tormentas inciertas. Me acecha en silencio, me persigue en palabras.

Cada tanto mi sombra se insinúa, se hizo amiga de mi reflejo y ambos urden, descarados y desafiantes, una danza sin otra música que sentidos arrancados de mis entrañas.

Modelo para armar, de encastres gastados por el tiempo, me armo y me desarmo y sangro.
Una vez más en el camino que elegí, el de los fantasmas que nunca me abandonan, pero esta vez decidida a atravesarlos a fuerza de luz y vos y yo y ella.

Feliz - apdeit para los chanchitos

La maga me embarcó en este meme, que trata de -punto 2- y que consta de las siguientes reglas -a continuación. Pero no pienso cumplir el punto cuatro porque para mucha gente es un garrón, losélosé.

1)enlazar a la persona que nos invita
2)enumerar 6 cosas que nos hagan felices
3)hacer constar las reglas
4)elegir a 6 personas que pensemos que no van a cortar la cadena
5)avisar a los elegidos

A ver, no me voy a referir a lo que me hace obviamente feliz porque además no me alcanza el número 6 para relatar felicidades relacionadas a esposo y niña, tampoco las relativas a mis vínculos, ni las 6 poses preferidas del kama-sutra.

Aclaración: el orden no altera el producto.

leer (placer que se intensifica si además huele a nuevo)comer helado mientras miro una películaescuchar música con los ojos cerradosviajar de nocheentrar y salir del mar mil veces por día ( y si el guardavidas me caga a pedos por irme muy adentro, mejor)el silencio interiorPara los chanchitos que quieren saber!

Ahora qué? -Luka y Aitana-

Levantó la vista de golpe y se dio vuelta. La sensación era casi física y por supuesto, irreal. Tantos años después, tanta vida en el medio, era imposible...Sin embargo, por un momento, hubiera jurado que él la llamó.

"Aitana", musitó.
El breve intercambio con Bruna lo trajo brutalmente a la realidad, volvió sobre sus pasos de camino al hotel mientras pensaba todo lo que tendría que hablar con su socio y abogados. El quería un divorcio limpio y justo. Pero sobre todo, la quería fuera de su vida y sabía que cada año tendría un número muy elevado. Un error más que esta vez tendría su precio en dinero.
Y otra vez la desolación, el peso de sus decisiones corroyéndole el alma. "Aitana", dijo y el conserje lo miró como si estuviera loco. Tal vez lo estaba.

El desasosiego la acompañaba desde hacía horas. No podía dejar de pensar en esa sensación, tan cercana, tan vívida y en algún punto, anhelada. A veces leía en el diario algo referente a Luka y con más frecuencia lo encont…