domingo, 28 de octubre de 2007

Cuenta la historia

Un hombre irlandés, tacaño y muy bebedor, llamado Jack, tuvo la mala fortuna de encontrarse con el diablo en un bar, en la Noche de Brujas, como algunos afirman. Jack, que había bebido mucho y aún tenía mucho más por beber, estaba apunto de caer en las garras del diablo. Pero pudo engañarlo ofreciéndole su alma a cambio de un último trago. El diablo se transformó en una moneda para pagarle al camarero, pero Jack rápidamente lo tomó y lo puso en su monedero. Como Jack tenía una cruz en su monedero, el diablo no pudo volver a su forma original. Jack no dejaría ir al diablo hasta que le prometiera no pedirle su alma en 10 años.

Diez años más tarde, Jack se reunió con el diablo en el campo. El diablo iba preparado para llevarse el alma de Jack, pero Jack pensó muy rápido y dijo: "Iré, pero antes de hacerlo, ¿me pasarías la manzana que está en ese árbol por favor?". El diablo pensó que no tenía nada qué perder, y de un salto llegó a la copa del árbol, pero antes de darse cuenta, Jack ya había tallado una cruz en el tronco de un árbol con un cuchillo. Entonces el diablo no pudo bajar, sin atrapar a Jack y sin obtener su alma. Jack lo hizo prometer que jamás le pediría su alma nuevamente, y el diablo tuvo que aceptar, pues no le quedaba nada más por hacer.

Jack murió unos años más tarde, pero no pudo entrar al cielo, pues durante su vida había bebido mucho y había sido un estafador. Pero cuando intentó entrar, por lo menos la infierno, el diablo tuvo que enviarlo de vuelta, pues no podía tomar su alma. "¿Adónde iré ahora?", Preguntó Jack, y el diablo le contestó: "Vuelve por donde viniste". El camino de regreso era oscuro y con mucho viento. El diablo le lanzó a Jack un carbón encendido directamente del infierno, para que se guiara en la oscuridad, y Jack lo puso en un nabo que iba comiendo, para que no se apagara con el viento.

....Jack fue condenado a caminar en la oscuridad eternamente.....

Pero creo saber qué te estarás preguntando: ¿qué tienen que ver los nabos con las calabazas?. Aquí va la respuesta. Los pobladores de las islas británicas, especialmente Irlanda, son descendientes de los celtas, por eso como mandaba la tradición celta ahuecaban nabos y ponía carbón en ellos para iluminar, y así le daban la bienvenida a sus seres queridos y a la vez se protegían de los malos espíritus. Pero cuando los irlandeses llegaron a América, conocieron las calabazas y se dieron cuenta de que estas eran mucho más grandes y fáciles de ahuecar, desde ese tiempo que ninguna persona ha crecido sin conocer un Jack-o-lantern.


lunes, 15 de octubre de 2007

Acciones

Blog Action Day, un día de acción bloggera, una manera de hacer muy de estos tiempos, desde la comodidad de nuestra casa con lo que la tecnología pone a nuestra disposición. El uso de un medio virtual para una praxis que lo excede.


Si me preguntan si creo que servirá de algo, sería muy honesto de mi parte decir que "hoy no". Pero también creo en la acción colectiva y creo en ella como la única posible. Por eso hoy le sumo mi intento individual. Pequeño, sin duda. Incluso, hasta pueril. No importa, no me importa como sea considerado. Si es por eso, también es infantil de mi parte no comprarme pieles (que me encantan) porque creo que de esa manera no contribuyo a la matanza sistemática de especies en peligro de extinción por el simple hecho de satisfacer la vanidad. Una persona me dijo una vez que le parecía idiota mi argumento, si total los bichos ya están muertos. Es verdad, ya están muertos, simplemente no quiero que mi deseo justifique la desaparición de una especie.

La codicia nos está robando el mundo en que vivimos. Y es cierto, no podemos modificarlo con la indiferencia ni con la negación. "El conocimiento nos hace responsables", decía el Che. Y para mí que tenía/tiene razón.

Desde esta responsabilidad que asumo, sé -y no me gusta- que le estoy dejando a mi hija un mundo en el que avanza la desertificación. Un mundo cuya biodiversidad está amenazada, lo que consiguió que podamos elaborar una lista roja. Un mundo en el que la próxima guerra será por el control de los recursos naturales, el más importante: el agua. Dicho sea de paso, una de las reservas de agua dulce más grande, el Acuífero Guaraní, cubre 1.190.000 kilómetros cuadrados, de los cuales 225 mil corresponden a territorio argentino y los están vendiendo.

Más palabras? No, ahora un video:











(A los que comenten: no voy a poder contestarles, sepan disculparme)