lunes, 30 de abril de 2007

Unut/Tita

Hace un tiempo ya tuve un sueño extraño. Soñé que estaba nuevamente embarazada y a punto de parir. En algún momento pierdo la conciencia y cuando me despierto, ya había dado a luz.
Me dijeron que era una niña y se llamaba Unut. Esposo le puso el nombre, por supuesto, y sin consultar, además.

Ayer, mientras le leía a Zoe un cuento antes de dormir me dice:

- Mami, yo tengo una hermanita.
- No, hija, no tenés una hermanita.
- Sí, mami.
- Ahhh!!! y cómo se llama?
- Se llama Tita.
- Ajá y Tita dónde está? Está en mi panza? Porque acá no está.
- Jajaja, no, no está en tu panza. Está en el cielo.
- ...y va a nacer?
- No, está acá (y estira una manito y me toca el pecho), en tu corazón.

Unut (hasta que busqué en la matrix jamás supe que existía la palabra siquiera)

Compromiso (cuento)

Este escrito no es mío, es de mi compañera de curso Cecilia. Y como, desde mi punto de vista, escribe muy bien, aquí está. Esta publicación tiene un doble propósito, que se deleiten y que vayan a su blog, La otra parte de mí, que en éste está linkeado como "la otra Cecilia".
El próximo lo subo en Siete pecados.




Siempre que mantenían relaciones, ninguno de los dos se quitaba los zapatos. Era un acuerdo tácito, amable. Solía ser algo rápido. Sin compromisos. Se miraban, sonreían, se tocaban, disfrutaban y seguían con sus vidas; sin quitarse los zapatos, tal vez para no perder tiempo, o para que no se escapara alguna palabra de más.Y empezaron a acumular instantes en los que se sintieron cómodos, en los que quizá algún anhelo se quedó prendido tras un gemido relleno de placer.

Aquella tarde fue diferente a todas: no era primavera, los amantes no domesticaban mariposas en el estómago, no bailaban su canción preferida, pero algo, disminuyó en ellos el ansia de huir.

Ella balanceó con cadencia sus sandalias por si se caían. Él, aflojó los cordones un poco más que en otras ocasiones. Se miraron y comprendieron. Mutuamente esperaron a que el otro se decidiera; pero el silencio y la cobardía ahogaron el momento mientras ella se apresuraba a afianzar la sandalia contra la planta de su pie y él se ataba los cordones para no tropezar.

La complicidad desvalida y tranquilamente cierta de sus encuentros quedó grabada en sus memorias para siempre.

No se volvieron a ver.

Nunca encontraron algo mejor.

viernes, 27 de abril de 2007

Steve Jobs

Mi compañero de cursada quiso compartir con nosotras este video que me pareció fantástico, tanto que ahora lo quiero compartir con ustedes.

Va en dos partes porque es largo, pero vale la pena.




miércoles, 25 de abril de 2007

Caminos

La ausencia destinada a ser espejo de la nada.
Una pregunta cuya respuesta reside en el parpadeo sutil de la inocencia, esa vasija dorada llena de nombres no nacidos.
Y vos buscás, detenida en la encrucijada, el cartel que diga:
"es por acá" porque no querés pagar el precio del error.

Toda elección es el abandono de infinitas posibilidades.
Sin embargo, la vida es un círculo.

(no tengas miedo)

martes, 24 de abril de 2007

Y yo que estaba tan tranquila

Creo que se avecina una etapa de profunda contradicción interna.


(estoy revisando conceptos, en algunos casos a mi pesar)

domingo, 22 de abril de 2007

Fantasma

Y por qué mirarte justo en ese espejo y no en el otro,
ese que te devuelve una imagen de postal holandesa
con tulipanes y molinos.
Por qué en ése, el menos feliz, el que refleja
el monótono andar de la costumbre.
Justo ése, el que te pone al borde de un sueño incandescente,
atrapando hilos de niebla que atraviesan la conciencia,
hilos arrancados del recuerdo
o salvados sin sangre del olvido.
Y en ese sueño un ojo fulgurante sin mirada
y más terrible aún por obra de su ausencia.
Derrotero sin gaviotas, sin otra realidad
que una cornisa descarnada,
el límite exacto donde tu cansada humanidad
se mezcla con las ganas de abismo,
en un alocado intento por romper el sortilegio que te ata
al único fantasma que te sobrevive...
como la fragancia de un jazmín atrapado entre las hojas de un libro viejo,
suave, tenue, casi imperceptible pero eterna.
Cómo luchar contra lo intangible, lo que sólo existe
en las noches que la luna se guarda
en el repliegue más oscuro del tiempo.

sábado, 21 de abril de 2007

El gato



El Gato, cuando vio a Alicia, se limitó a sonreír. Parecía tener buen carácter, pero también tenía unas uñas muy largas Y muchísimos dientes, de modo que sería mejor tratarlo con respeto. -
- Minino de Cheshire -empezó Alicia tímidamente, pues no estaba del todo segura de si le gustaría este tratamiento: pero el Gato no hizo más que ensanchar su sonrisa, por lo que Alicia decidió que sí le gustaba-.
Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?
- Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar - dijo el Gato.
- No me importa mucho el sitio... - dijo Alicia.
- Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes - dijo el Gato. - ... siempre que llegue a alguna parte - añadió Alicia como explicación. - ¡Oh, siempre llegarás a alguna parte - aseguró el Gato- , si caminas lo suficiente!


(Quiero ser el gato de Cheshire)
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Para ilustrar el comentario de Submarino

jueves, 19 de abril de 2007

Carta de amor

Estimada Cristina:
Ayer recibí una misiva de tu abogado donde me invitaba a enumerar los bienes comunes, con el fin de comenzar el proceso de disolución de nuestro vínculo matrimonial.
A continuación te remito dicha lista, para que puedas solicitar la certificación al Notario (...)(...) y tener listos todos los escritos antes de la comparecencia ante el tribunal. Como verás, he dividido la lista en dos partes. Básicamente, un apartado con las cosas de nuestros cinco años de matrimonio con las que me gustaría quedarme y otra con las que te puedes quedar tú.
Para cualquier duda o comentario, ya sabes que puedes llamarme al teléfono de la oficina (de ocho a cuatro) o al móvil (hasta las once) y estaré encantado de repasar la lista contigo.

COSAS QUE DESEO CONSERVAR

  • La piel de gallina que salpicó mis antebrazos cuando te vi por primera vez en la oficina.
  • El leve rastro de perfume que quedó flotando en el ascensor una mañana, cuando te bajaste en la segunda planta, y yo aún no me atrevía a dirigirte la palabra.
  • El movimiento de cabeza con el que aceptaste mi invitación a cenar.
  • La mancha de rimel que dejaste en mi almohada la noche que por fin dormimos juntos.
  • La promesa de que yo sería el único que besaría la constelación de pecas de tu pecho.
  • El mordisco que dejé en tu hombro y tuviste que disimular con maquillaje porque tu vestido de novia tenía un escote de palabra de honor.
  • Las gotas de lluvia que se enredaron en tu pelo durante nuestra luna de miel en Londres.
  • Todas las horas que pasamos mirándonos, besándonos, hablando y tocándonos. (También las horas que pasé simplemente soñando o pensando en ti).

COSAS QUE PUEDES CONSERVAR TÚ

  • Los silencios.
  • Aquellos besos tibios y emponzoñados, cuyo ingrediente principal era la rutina.
  • El sabor acre de los insultos y reproches.
  • La sensación de angustia al estirar la mano por la noche para descubrir que tu lado de la cama estaba vacío.
  • Las nauseas que trepaban por mi garganta cada vez que notaba un olor extraño en tu ropa.
  • El cosquilleo de mi sangre pudriéndose cada vez que te encerrabas en el baño a hablar por teléfono con él.
  • Las lágrimas que me tragué cuando descubrí aquel arañazo ajeno en tu ingle.
  • Jorge y Cecilia... Los nombres que nos gustaban para los hijos que nunca llegamos a tener.
Con respecto al resto de objetos que hemos adquirido y compartido durante nuestro matrimonio (el coche, la casa, etc) solo comunicarte que puedes quedártelos todos. Al fin y al cabo sólo son eso:... objetos. Por último, recordarte el n º de teléfono de mi abogado (.......) para que tu letrado pueda contactar con él y ambos se ocupen de presentar el escrito de divorcio para ratificar nuestro convencimiento.
Afectuosamente, Roberto.

NOTA: Carta ganadora del III Concurso Antonio Villalba afamado concurso argentino de Cartas de Amor.

lunes, 16 de abril de 2007

Una explicación para Chirusa

Hoy: La videocolonoscopía

Llegadas a los 40 años parece que a las mujeres se les viene encima la degradación de la materia. Al menos médicamente hablando.
Toda esa plenitud, esa seguridad nacida de la experiencia y aceptación de una misma, esa manera de expresar la sensualidad y vivir la sexualidad tiene un infortunado correlato en la parte que se no se ve de nuestros cuerpos. Las hormonas comienzan a descender, entramos en lo que se conoce como premenopausia, es más fácil subir de peso y más difícil bajarlo; el calcio se escurre de nuestros huesos; empieza la etapa en que una videocolonoscopía es un exámen de rutina como éste del que ya hablé y una larga lista de "además" que todavía no conozco.

Mi viaje al pispeo del cólon empezó luego del parto. Sabido es que luego de parir la mayoría de las mujeres quedamos con parte de nuestro intestino fuera de su lugar natural, es decir adentro del cuerpo. A esa desubicación se la conoce con el nombre de hemorroides, yo le voy a decir almorranas no porque me guste más sino porque me parece más simpático. En fin, les decía, luego de parir a mi bella hija mi culo quedó como el de un mandril. No le di mayor importancia porque el cuerpo de una mujer tarda aproximadamente un año en volver a acomodarse luego de hacerle espacio durante nueve meses a la criatura en gestación. Pensé que eso también se iba a acomodar solo y como no me jodían salvo muy de vez en cuando dejé de pensar en ellas o ello, qué se yo.

Todo bien hasta que este año en el campo sentí unas puntadas feas justó allí, jodidas, dolorosas, lo suficiente como para asustarme y decidirme a ir a ver a una proctóloga. Maldigo la hora en la que se me ocurrió ceder al cagaso porque salí de ahí con un diagnóstico de "tranqui que no es nada, una pavadita que se arregla con una pomada" y una orden para "videocolonoscopía hasta ciego con sedación". Era una pavada, porque ni se ven, apenas si se sienten, tenía yo necesidad de querer ir más allá, de investigar? En realidad, no. Pero hacer este estudio no nos cuesta nada cuando puede ayudarnos a prevenir el cáncer de cólon, por ejemplo.

El dichoso estudio tenía un día de preparación previa: una dieta y tragarme 4 litros de un líquido llamado TRACTOCLIN, no es una maravilla de la metáfora este nombre? Y viene en un bidón además, de no creer. Cuando esposo apareció en casa con ese bidón me sentí en el medio de una carretera perdida buscando una gasolinería en el desierto de Nevada. Así que Chiru, prestá atención porque la cosa es así:

8 hs. Desayuno normal
12,30 hs. Almuerzo, sopa con fideos o arroz y una porción de pollo asado; té azucarado
14 hs. Tomar una pastilla de Levusid (para que regule la motilidad digestiva y acelere la evacuación gástrica, o sea para cagar más rápido)
15 hs. Tomar un vaso de TRACTOCLIN cada 20 minutos (2 litros en dos horas)
17 hs. Levusid
18 hs. Tomar los dos últimos litros del líquido nefasto y esperar la muerte.

Téngase en cuenta que
  1. la última comida sólida fue la del mediodía que a partir de allí sólo ese líquido inmundo y agua en el caso de que tuviera ganas
  2. esposo estaba sin tomar café por un análisis de cortisol que se tenía que hacer él
  3. madre estaba en casa y se quedaba a dormir para proteger a niña de padres nerviosos y llevarla al colegio hoy
  4. esposo y esposa no estaban en el mejor momento de sus vidas
A las cinco menos cuarto de la tarde después de retortijones que me llevaban al baño para nada, le grito a esposo "esta mierda que estoy tomando no me hace un carajo, mirá como estoy (me pongo de perfil y le muestro un abdomen hinchado lleno de agua y que hacía glúglúglú)..." y salí disparada al baño y no volví a salir hasta las seis de la tarde. Extenuada, temblorosa y a las puteadas voy a la cocina. Iniciaba otra vez el martirio del vaso de TRACTOCLIN. Rajo al baño, le pido a esposo un libro y me quedo hasta las siete y media aproximadamente. Ya no había nada adentro mío salvo agotamiento y dolor, el mandril había vuelto.
Lunes. Me levanto a darle jarabe a la niña que tenía tos, paso por el baño una vez más (no saben cómo me dolió), tomo agua porque tenía mucha sed. Vuelvo al baño, me puteé por pelotuda y vuelvo a la cama. Me desmayé hasta las diez y media cuando esposo me vino a despertar. Organizo todo con madre para que lleve a la niña al jardín y partimos con esposo al lugar donde me hacía la cosa. Una vez allí, espero mi turno. Me hacen entrar y me preguntan si tengo miedo, les digo que sí que quiero que esposo entre. "Para qué?" me preguntan, "para ser feliz", contesto. "Va a entrar cuando terminemos", "no vas a sentir nada, no te preocupes". Viene un señor divino que era el anestesiólogo que mientras me buscaba una vena que le gustara me charlaba. Yo le decía "esa vena le gusta?", "yo no le gusto a ella", me respondió. Antes de que siguiera buscando infructuosamente y me dejara como un colador le indiqué qué vena podía usar. Apareció el doctor que me iba a mirar el culito por adentro, un señor de pelo largo y peinado con raya al medio, muy simpático que me aseguró que no me iba a doler nada porque iban a empezar cuando me durmiera. Mientras él me decía esto, el otro doctor me inyectó no sé qué. Lo último que dije fue "me arde", porque sentí que me ardía la piel del pecho y me quedé dormida. Cuando me desperté lo vi a esposo al lado mío y me empecé a reír.
Pasé el resto del día durmiendo. Y aquí estoy, mi intestino perfecto, de una suavidad la pielcita de adentro increíble, al menos por las fotos. Suavecita y brillante.
No me agarran más. Querías saber Chiru? Ahí tenés, sabélo! :)

jueves, 12 de abril de 2007

Sinsentido

Hoy, nada. Sólo una sonrisa que se esconde en el reverso. Una maravillante sensación de libertad ahí en el borde. Nombres innominados. Máscaras fluctuantes. Un vacío que se llena, se vuelca, retuerce, serpentea, una pregunta.

Hoy, todo. El eco de tus pasos. La razón de tu voz. El silencio. La mirada perdida, soñada, sentida, abierta, con los ojos cerrados y el cuerpo que tiembla y la boca que espera y el aliento que se escapa, calienta, sube, se eleva, estalla el deseo. Y se derrama en vos en mí y en el medio de todo que es todo algo y nada porque no hay tiempo o sí pero es abril y falta tanto.

Hoy que todavía es ayer y tal vez un poco de mañana cuando el calendario se confunda y traiga una espiga en vez de día y entonces qué hacemos? Esperar. Pero no. Esperar es estarse quieto cuando revoluciona el alma a la mente que juega una rayuela sin principio ni final. Es eso y también no estar, fingir no ser y es mentira porque sos aún a pesar de vos mismo y yo también.

Porque no hay nada que nos (te) (me) (los) detenga, porque esta calma es ficción. Porque esta ficción es inercia tregua y sabés sabemos que es así aunque cierres un ojo para no verlo y te quedes sordo de aullidos. Está siempre ahí, escondida, agazapada, al acecho. Quiero (querés) (todos quieren). Tengo (tenés) (todos tienen) miedo.


Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te
encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga
de tus horas. Lo dijo alguien

martes, 10 de abril de 2007

Comienzo


Hoy empecé a estudiar otra vez. No es una carrera de grado porque no tenía ganas de comprometerme a tanto pero sí quería empezar a hacer algo que me gusta de verdad: estudiar y escuchar a la gente.
Hoy empecé la carrera de Counseling, algo como ser psicólogo pero no, le explico a la gente que me pide que le cuente qué coño es lo que voy a estudiar.
Si quiero después de los tres o cuatro años que dura puedo seguir en la facu para hacer lo que resta y recibirme de psicóloga. So, le pregunté a una de las profes cuál es la frontera que separa el counseling de la psicología. La frontera es la patología. Ese será mi límite si no quiero avanzar hacia el título de psicóloga.
Algunos los que estamos ahí somos recibidos de algo y curiosamente, ninguno de los recibidos labura en su gremio. Hay una abogada, una contadora/administradora de empresas, moi que soy comunicadora social, otro administrador. Dos niñas, 20 y 22, ya ni me acuerdo que se puede ser tan insolentemente joven en la vida. Amas de casa y docentes. Entre ellas varias señoras grandes que no quisieron revelar su edad.
El único hombre está feliz y asustado a la vez.
Todos con inquietudes, con ganas de ir para adelante, con ganas de reinventarnos como dijo el varón presente. A estas edades, volviendo a empezar. Con ganas de aprender, de ser y estar, de descubrir(nos), de ayudar(nos), de seguir creciendo.
Con miedo pero con agallas.
Se los quería contar porque a partir de ahora (o no tan ahora) voy a estar ocupada con esta nueva etapa que me hace bien, que me pone feliz. Y estoy como en la foto, detenida y al mismo tiempo empezando, lista para dar el primer paso, una vez más.

domingo, 8 de abril de 2007

Nosotros



Increiblemente, de nosotros dos salió ella. Es bella.

(creo que el amor tuvo algo que ver en ello)

(es igual al padre)

sábado, 7 de abril de 2007

A medias

De la arena y el mar al campo. Y mientras se sucedían los paisajes me acordé de ella y su radio.
Nos estábamos acercando a Coronel Suárez y frenéticamente empecé a buscar el programa en el dial. Quería tres cosas: escucharla, el teléfono de la radio y la dirección.
Cuando por fin la encontré se estaba despidiendo y nosotros ya habíamos dejado atrás la entrada a la ciudad.
Así que te conocí a medias. Una voz enorme en un cuerpo tan chiquito (eso lo sé porque ví tus fotos), una voz que dan ganas de escuchar, una voz con cadencia.
La voz de Dosto.



Para vos, porque sé que te gusta.