jueves, 14 de junio de 2007

A veces necesito despedirme de la gente y necesito hacerlo así, con palabras. Y con palabras deshacer el dolor, anestesia momentánea hasta que la sangre encuentre su latido.

Sofi se fue. Tenía cuatro años y para tener eso cuatro años luchó y sufrió. Porque Sofi nació muriéndose. Pero además a Sofi la abandonaron en la puerta de una iglesia. Y paradójicamente ese abandono fue lo mejor que le pasó en la vida, así fue como conoció a sus padres adoptivos.
Si Sofi hubiera vivido no habría tenido nunca una vida normal, nunca hubiera podido subir a un tobogán, leer un libro de aventuras, dar el primer beso, soplar las velitas. Sofi sonreía y los ojitos azules brillaban y en ese brillo daba lo que podía y cada quien lo recibía si podía.

Sofi pasó su vida mitad en su casa y mitad en la clínica. Ayer Sofi murió. Y hoy fui a acompañar a sus padres y nada me preparó para ver su cuerpito en un cajón y su muñequita al lado. Los chicos no deberían morirse. Los chicos no tienen que pasar hambre, ni penurias, ni tristezas. No tienen que ser abandonados. Ni sometidos ni violados. Por obligación deberían ser sanos y felices. Pero no es así.

Y todo este tiempo la agonía de ese angelito me enredó la rabia y el miedo en los sueños, y en la cosa cotidiana. Soñaba que me robaban a Zoe, que la perdía, me la quitaban y me la pasé abrazándola y tocándola y levantándome a la madrugada para asegurarme de que estaba ahí y que sólo dormía.

Sofía nos enseñó el valor infinito del instante porque cada uno de ella fue ganado a pulso y con dolor, no saben cuánto. Nos mostró que se puede más allá de los límites racionales y que lo imperfecto también es amable.

Lloré por todo su dolor, por la incapacidad de desplegar sus posibilidades que le fueron negadas desde siempre, porque luchó y en esa lucha, en esos pequeñísimos logros aleteó la vida.

13 comentarios:

DIEGO. dijo...

Un beso para esa almita de la mía que todavía está. Y hágame el favor de decirle a esos padres que nos perdonen a todos, que nada podemos hacer. Y que lo lamento profundísimamente.

Un abrazo para todos.

Alex dijo...

Será dicho Diego, gracias

Omarcito dijo...

Se que es muy duro vivir algo así. Casi no conozco la historia, pero la imagino, y duele.

Sofi ya no sufre mas.. se que ella desea que papi y mami tampoco.

vic dijo...

está claro que vos sí recibiste su brillo, qué afortunada.
puta, che, puedo abrazarte?
y vamos a deshacer el dolor -de todas las formas que nos salga-
besotes, lindísima alex.

DudaDesnuda dijo...

Un nuevo ángel de ojitos azules te acompaña, delegó en vos el brillo.
Un nuevo ángel protegerá tus sueños y el miedo desaparecerá de ellos.
Un nuevo ángel te guía.

Como te quiero, ya lo sabés.

Besos y vuelos.

Amperio dijo...

Le mando un beso, compañera. Y el abrazo que se merece por escribir cosas tan lindas.

Gabu dijo...

ALEX,soy muy tonta para escribir en momentos así,me resulta inexplicable,irracional e injusto!
SOFI,trajo un mensaje a éste mundo y ahora su alma pura se aloja en alguna estrellita del cielo que seguro vos vas a encontrar...

P.D.:Duele,me duele!Pero hay que dejarla descansar porque SOFI lo necesita...

TE ABRAZO CON TODA EL ALMA...

estenoesminombre dijo...

Abrazo.

Besos, Alex.

Dosto dijo...

Qué difícil escribir algo con un nudo en la garganta!!
Nudo de bronca, por esos desalmados que la abandonaron.
Nudo de dolor, por su sufrimiento, por el de esos padres que la cobijaron en su casa.
Nudo por tanta injusticia.
Nudo por la lucha de los pequeños contra un gigante invencible que los derrotará indefectiblemente.
Nudo por miedo a que algo así le pase a mis hijos.
Nudo por vos, que la conocías.
Besoabrazo!!!

Mariano H. Corujo dijo...

Nada da más rabia que la muerte de una criatura inocente. Que una persona sin culpas sufra, mientras los hijos de puta de siempre están vivos y coleando. A veces es tan injusta la vida, es ilógica por naturaleza, pero así lo es de cruel también...

¿Cómo puede ser que esos que hacen morir millones de hambre, que condenan a los obreros a la explotación laboral, que no pueden ser felices sin la infelicidad ajena tengan tanta salud? y no hace falta que manche este blog con sus nombres...

No creo que haya consuelo, la muerte duele, y no debemos censurar ese dolor... Al decir de Miguel Hernández, sentimos más su muerte que la propia vida nuestra. Y hay que pasarlo, pasarlo, pasarlo. No queda otra

Permiso

submarino dijo...

es antinatural, por eso hace tanto daño, no existe explicación ni consuelo posible.

es el tipo de historia que no debería suceder nunca.

me pongo por un segundo en la piel de los padres y siento escalofríos.

beso muy fuerte para ellos, y otro para Sofi esté donde esté.

BLUEYES dijo...

Querida amiga, me abrazo con toda el alma a su dolor.
Y abrazo el dolor de esos padres, maestros silenciosos del más noble amor humano.
Un beso grande, grande, grande.

Alex dijo...

Les contesto a todos juntos, les agradezco infinitamente el momento que le dedicaron a Sofi y el cariño que me dan a mí. Esta era la muerte real que me rondaba en el post anterior y que me provocó tantas cosas de dos meses atrás a esta parte.
Que ella está mucho mejor sin los padecimientos de un cuerpo que siempre le jugó en contra, sin duda, lástima que esa racionalización no consuela a los padres ni cambia el hecho de que siempre voy a preguntarme por qué? por qué a Sofi (a Juanita, Pedrito y quien sea) le tocó la injusticia en el reparto.
Ya no estoy abrumada porque lo me tenía en carne viva era el proceso de agonía, ahora sólo me queda esa tristeza que subyace en toda ausencia.
Mil gracias