viernes, 29 de diciembre de 2006

Tormenta


Se despertó con la sensación de haber dormido profundamente. Algo trataba de acercarse a su conciencia, un sueño, tal vez. Esforzó su mente tratando de recordar y lo dejó, ya aparecería. O no.

Sin embargo, un vago vestigio persistía y pulsaba en su cuerpo. Nada que una buena taza de café no despejaría, pensó, un poco inquieta.

Comenzó el ritual. Desganadamente se puso una bata sobre su cuerpo desnudo, prendió la hornalla, puso el agua a calentar, sacó "su" taza, le agregó el café, puso un cd...

Cerró los ojos y bebió el primer sorbo. Las imágenes se arremolinaron en su memoria, nítidas, brillantes, completas.

Un relámpago inundó con su luz infinitesimal la habitación. No estaba sola. Otro, una sonrisa lenta y perezosa. Otro más iluminó el sonido de una respiración entrecortada, murmullos salvajes, el crepitar de un encuentro anunciado. El último hizo arder el deseo.

Abrió los ojos de golpe. Encendió un cigarrillo y comenzó a leer el diario. Anunciaban lluvia.

Sonrió.

miércoles, 27 de diciembre de 2006

Ser padres en 10 lecciones


1) Para vivir la experiencia del embarazo: cuélguese una bolsa de garbanzos a la altura de la panza, agregando un puñado todos los días durante nueve meses. Luego de los nueve meses, abra la bolsa y retire el 10% de los garbanzos.

2) Antes de lanzarse a tener hijos, busque una pareja que ya los tenga y sométalos a estudio. Critique sus métodos para imponer disciplina, su falta de paciencia, sus pésimos niveles de tolerancia, y por haber permitido que sus hijos se porten como salvajes. Sugiera maneras de mejorar el comportamiento de los niños a la hora de acostarse, pedir pipí o comer. Aproveche, será la última vez que tendrá todas las respuestas.

3) Para hacerse una idea de cómo serán las noches, consiga un almohadón húmedo de entre 4 y 6 kilos, y recorra el living llevándolo en brazos, sin sentarse, desde las 5 de la tarde hasta las 10 de la noche. A las 10 suelte el almohadón, ponga el despertador para que suene a las 12 y duerma. Cuando a las 12 suene el despertador, levántese y vuelva a pasear el almohadón por el living mientras canta canciones de cuna en la oscuridad. Repetir a las 2 AM a las 4 AM y a las 6 AM. Opcional: a las 4 AM puede dar una vuelta en auto con el almohadón. Siga esta rutina durante 5 años. Ponga siempre buena cara.

4) ¿Es posible aguantar a los chicos en la casa? Para averiguarlo, unte dulce de leche en el sofá y mermelada en las cortinas. Esconda un trozo de pescado rebozado detrás del equipo de música y déjelo ahí durante todo el verano. Meta los dedos en las macetas y luego arrástrelos por las paredes más limpias. Dibuje encima de las manchas con lápices de color. Compre 5 cachorritos de mastín napolitano y déjelos retozar en su dormitorio.

5) Vestir a un niño pequeño es simple: primero, compre un pulpo y pídale al verdulero una bolsa de red. Trate de introducir el pulpo dentro de la bolsa de manera que no salga ninguno de los tentáculos por los agujeros de la red. No se aflija, le puede dedicar toda la mañana.

6) Niños en edad escolar: Guarde una caja de huevos (vacía). Usando una tijera y un poco de témpera, conviértala en un gracioso cocodrilo. Ahora junte un envase tetra-brik, una pelota de ping-pong y un paquete de cereales vacío y construya una réplica exacta de la Torre Eiffel. Comience este trabajo a las 11 de la noche, que sería la hora en la que se entera que ES PARA MAÑANA. ¡Excelente! Ahora espere las criticas de la maestra jardinera.

7) Cambie el auto de dos puertas por una break. Y no la lave nunca más.
Después de todo, es un auto familiar, sin valor de reventa. Compre un helado de chocolate y aplástelo en la guantera. Meta dos monedas de 10 cts. en la compactera o casetera. Compre un paquete familiar de galletitas dulces. Macháquelas un buen rato sobre los asientos traseros. Salga del auto, y arañe ambos lados del vehículo con la llave. ¡Perfecto!

8) Vaya al supermercado. Lleve consigo lo más parecido que encuentre a un niño de menos de cuatro años (una cabra adulta es ideal). Si piensa tener más de un chico, lleve dos cabras. Haga la compra para una semana sin perder de vista las cabras. Mantenga discusiones con los encargados de seguridad del supermercado, subiendo en el escalafón (pero siempre sin perder de vista a las cabras). Cuando llegue al gerente, cambie de
supermercado.

9) Darle de comer a un chico: Compre un melón, vacíelo, y hágale un pequeño agujero en un costado. Cuélguelo del techo y déle un golpe para que se balancee. Ahora tome un plato con puré de zapallo. Trate de meter cucharadas de puré dentro del melón, mientras simula ser un avión. Siga intentándolo hasta terminar la mitad del puré. El resto, viértalo sobre su regazo, y desparrame bastante en el suelo.

10) El aseo de la criatura: Consiga un gato adulto (preferentemente callejero o semi salvaje). Póngase su mejor traje si es hombre o medias y zapatos de tacón alto si es mujer. Llene la bañadera con agua tibia y juguetes de goma. Acto seguido introduzca el gato y lávelo con champú. Luego de enjuagarlo y secarlo con una toalla, siga el procedimiento indicado previamente con el pulpo y la bolsa de red. Repetir todas las noches durante 8 años.


Otras actividades recomendadas:
Camine 4 cuadras por día demorando 35 minutos. Repita todos los días.
Inspeccione con detalle cada pucho apagado, chicle o pañuelo de papel usado que encuentre en la vereda. También insectos muertos. Grite hasta que los
vecinos se asomen.


Todo esto es absolutamente cierto, aunque he conocido madres con hijos con otras características (pueden ser peores o tan tiesos y sosos que de todas maneras son peores), pero no cambio la sonrisa de Zoe, sus pinturas, su curiosidad, su vivacidad, por ningún living por impoluto que sea, ni por un cuarto ordenado o por un piso inmaculado.
En su defensa debo agregar que las cajeras del super la adoran, la conocen en todos los negocios, la llaman por su nombre y esperan encantadas/os los comentarios y preguntas que les hace. Le regalan caramelos y la señalan por la calle mientras sonríen, por bella, por simpática y por dulce.
Sí, soy la madre.


(mientras esté colgada, escuchen la letra de esta canción que es preciosa)

Carta a Santa Claus

martes, 26 de diciembre de 2006

Así


despacio

descubrime en tu piel

abrime
en tus sentidos


devorame
el alma

buscame en presente

desnudame en silencio

encontrame en las caricias

que la cadencia del encuentro

nos estremezca
nos fusione
nos libere

hasta que volvamos a ser

vos y yo

hasta el final

Imágen: dspace.dial.pipex.com/town/square/gp66/6tall.htm

jueves, 21 de diciembre de 2006

Beannacht


Que el día que el peso
se abata
sobre tus hombros
y tropieces,
baile el barro
para equilibrarte.

Y cuando
tus ojos se hielen detrás
de la ventana gris
y de ti se apodere
el espectro de lo perdido,
que una legión de colores,
índigo, rojo, verde
y azúl heráldico
despierte en ti
un vergel deleitoso.

Cuando se gaste la lona
de la barca del pensamiento
y una mancha de océano
se forme debajo de ti,
surque las aguas
un largo sendero de luna
por donde volver sano y salvo.

Sea tuyo el alimento de la tierra,
sea tuya la claridad de la luz,
sea tuyo el fluir del océano,
sea tuya la protección
de los antepasados.

Y así, que un lento
viento te envuelva
en estas palabras de amor,
un manto invisible
para velar por tu vida.

(John O'Donohue, Anam Cara)

miércoles, 20 de diciembre de 2006

Robert Downey Jr



Si se lo pido a Papá Noel, me lo traerá? Me porté re bien este año.

Y además, lo quiero cantándome al oído esta canción:

martes, 19 de diciembre de 2006

M&M


No son los confites, son las iniciales de las dos maestras de Zoe. Una de salita de dos y otra de salita de tres.
Las dos, ángeles preciosos, que se ocuparon de mi niña con paciencia y un amor indecible.
Las dos me bancaron, mis dudas, mis temores, mis preocupaciones y la segunda, sobre todo, mis broncas.
El tema de la elección del colegio de mi hija me desveló desde el momento en que quedé embarazada. Empecé la búsqueda cuando Zoe era un renacuajito.
Finalmente lo encontré, me encantaron los objetivos del colegio y al año y medio de la niña, allí partí a reservarle una vacante.
Cuando llegué, me di cuenta que es un colegio católico. Yo quería uno laico. Pero, bueh, me dije que no es preocupante, en definitiva soy católica y creo en Dios, a mí manera y me dije que yo puedo contrarrestar cualquier cosa que le quieran inculcar de manera dogmática porque quiero que mi hija sea una librepensadora. Ser librepensadora no es sinónimo de atea. Y, en definitiva, cuando tenga los medios para, ella podrá decidir si quiere o no creer y cómo.
Lo importante es la calidad humana de quienes tienen en sus manos la educación formal de un chico a lo largo de 16 años.
Y salvo la psicopedagoga, que es una soberana pelotuda que no puede emitir una opinión coherente ni de un desfile de modas, todo bien.
En ese bien, mis M&M.
Respeto profundamente la tarea que decidieron llevar adelante, porque es de una responsabilidad absoluta y si no la emprendés con dedicación y amor te equivocaste de carrera. No se jode con los chicos. No hay que permitirlo.
Y ellas se lo toman en serio y con una sonrisa. Contenedoras, amigables, risueñas, receptivas, amorosas, juguetonas, respetuosas de los tiempos, se pusieron la camiseta de Zoe.
Y estoy contenta porque una de las M pasó a la sala de 4. Una preocupación menos para mí. Y a la otra la seguiré viendo.
Las quiero a las dos y a las dos les estoy profundamente agradecida. Ya lo saben, pero quería reforzar la idea.

Pavo al whisky


Pocos conocen mis amplias habilidades en la cocina.Para difundirlas,les envío esta receta de Pavo al Whisky.Es tan sencilla que sólo hay que seguir las instrucciones.Recomiendo leer en voz alta los pasos a seguir.

Pavo al Whisky:

INGREDIENTES:Un pavo de unos tres kilos. Una botella de whisky. Unas tiras de panceta. Aceite de oliva, sal y pimienta.

Paso 1: Rellenar el pavo con la panceta, atarlo,salpimentar y echarle un chorrito de aceite de oliva.

Paso 2: Precalentar el horno a 180 grados durante 10 minutos.

Paso 3: Servirse un vaso de whisky para hacer tiempo.

Paso 4: Meter el pavo al horno.

Paso 5: Servirse otro vaso de whisky y mirar el horno con ojos ligeramente extraviados.

Paso 6: Boner el terbostato a 150 gramos, grabdos, y esberar veinte binutos.

Paso 7: Servirse odro vdaso, odros pasos.

Vaso 8: Al cabo drun drato, hornir el abro bara condrolar y echar un chodreto de pavo al guisqui y odro de guiski a uno bismo.

Vaso 9: Darle la vuelta al babo y quebarse la bano al cerrar elorno,bierda que queba...

Passso 10: Ir la beladera a buscar bielo para da kemabura e ponerle al guisqui, y al pavo.

Passso 11: Indentarr sentarrse en uda silla y sebirrrse unosss chupitosss bientras pasan los 20 binutos.

Parso 12: Retirar el babo del horrrno y recogerrrlodel suelo con un trapo, embujandolo a un blato, bandeja o ssssimilarrr.

Faso 13: Romberssse lacrisssma al refalar en la grasssa.

Paaasso 14: Indendar levandarse sin soltarrr la bodella y drasvariosss indendosss, decidirr guedar en el sssssuelo.

bAssssso 15: Appburar la potella y adrastrarse hasda la gama.

Paso 16: Despertarse a la mañana, tomarse 2 cafés,levantar el pavo, la botella, limpiar todo y apagar el horno.

(be lo baddaron pod codrrrreeo dertrónico tiempo atdrás)

lunes, 18 de diciembre de 2006

A veces

A veces nuestras peores pesadillas se convierten en realidad.
A veces nuestros miedos nos dejan un nudo de angustia que no podemos resolver.
Ayer la soledad cobró verdadera dimensión cuando el terror me obligó a imaginar un futuro sin vos.
Sin verdaderos motivos, porque estabas bien. Porque lo que te pasó fue algo que te pudo haber pasado acá y no fue grave sólo fue dolor, agudo y paralizante, pero nada que no tuviera solución como de hecho quedó comprobado.
Pero nos separaban 600 kilómetros, estábamos a una vida de distancia. Vos estabas sufriendo y yo acá sin saber nada hasta que me enteré por un mensaje en el contestador.
Después de hablar con el médico, digamos que una parte de mí se calmó, la racional, la que puede funcionar para resolver y hacerse cargo, la que encontró risas y anécdotas para compartir con una amiga que también tiene lo suyo.
La otra parte de mí, la que no pudo salvar la distancia con sólo el deseo, ésa, lloró toda la noche, se acusó de mil cosas, y fue incapaz de sentir otra cosa que dolor y rabia. Y miedo mucho miedo.
Quiero que sepas que aunque yo, muy en lo profundo de mí sepa, que pase lo que pase voy a seguir porque tengo una responsabilidad y otro amor que me necesita, siento con total y absoluta certeza, que sin vos mi vida es media vida. Que sin vos las sonrisas las voy a tener que inventar con esfuerzo, que una parte de mí se va a secar irremediablemente.
Y si otra vez me volvés a hacer algo así te voy a matar, no le voy a dar tiempo a la parca porque sos mío y yo dispongo.
Prometeme que nunca.

(Gracias Vero, mi amiga del alma, la hermana que elegí, porque sin vos no sé qué hubiera hecho. No me va alcanzar la vida para devolverte la cantidad de cosas que me das. Una vez te dije que que sos la madre que elegí para mi hija, que ése es el significado que la palabra madrina tiene para mí. Gracias, negrita, por estar siempre, vos y ese divino que es tu esposo y al que también quiero con el alma y no en vano él también es el padrino de Zoe)

sábado, 16 de diciembre de 2006

Poción de amor (final)

Terminado este pequeño discurso, Morag esperaba la reacción. Algunas preguntaban dónde iban a conseguir esas semillas, y cómo podían saber acerca de horas propicias, si no había algo más simple. Otras se iban sin decir nada. A las primeras, les entregaba las semillas y les indicaba horarios. A todas las despedía con una bendición celta “que el camino pueda encontrarse contigo”*

En la fecha prevista las jóvenes y no tan jóvenes regresaban. No parecían las mismas. Había más resolución en sus gestos y un talante más satisfecho. La bruja sonreía interiormente y continuaba con la descripción de los elementos necesarios para el ritual previo a la elaboración de la poción.

“En esta etapa, prepararás el cuerpo y el espíritu. Durante un mes, deberás hacer lo siguiente: a la medianoche del domingo te purificarás dándote un baño de agua muy caliente, la máxima temperatura que puedas soportar, y en ella mezclarás aceite de ciprés. Permanecerás sumergida en penumbra, hasta que el agua se enfríe. Sécate apenas. Y luego descansa. Los antiguos veían en su color la cualidad de lo indestructible y la inmortalidad. Deja que tu mente activa descanse mientras tu cuerpo absorbe la vitalidad del ciprés.
Los martes y los viernes, durante el esplendor de Rigel y Betelgeuse, repetirás el baño, sólo que esta vez el agua estará enriquecida con aceite de jazmín. Permite que el poder estimulante y afrodisíaco del jazmín, te predisponga a favor del encuentro amoroso. Es importante que lo hagas en esas horas, puesto que Orión libraba de las bestias al mundo y hay mucho que derrotar en ti para que puedas triunfar finalmente. Luego regresa a verme.”

Por tercera vez acudían al encuentro de la bruja. Y como siempre la hallaban entregada a sus labores, ya sea en su jardín recogiendo hierbas, curando con emplastos las más diversas dolencias o simplemente escuchando. Morag creía profundamente en el poder del silencio, muchas veces no era necesario que ella hablara, su simple disposición a escuchar sin juzgar era todo lo que necesitaba esa alma atribulada para encontrar sus propias respuestas: un acto de intensa comunión.
La anciana, sin apurarse, concluía su tarea y luego de los saludos las contemplaba con interés, atenta a las transformaciones que se proclamaban en sus gestos y palabras, a veces todavía inadvertidas para ellas mismas. El entusiasmo flotaba en el aire y otra vez, Morag, sonreía.

“Raíz de mandrágora, recogida luego de su fructificación. Siete ramitas de romero. Semillas de anís y 9 hojas de laurel siempre verde y una corona de espliego y acebo.
Una vez que tengan estos elementos, procederán de la siguiente manera:
Quemarán las ramitas de romero a fin purificar su mente y su espíritu, puesto que atrae la felicidad y la armonía. Inmersas en ese aroma cocerán la raíz en agua hirviente y la dejarán reposar siete horas. Pueden endulzar esa infusión con miel, si así lo desean. Durante la luna creciente, tomarán cada noche un poco de esa preparación afrodisíaca, de modo tal que cuerpo y mente se sincronicen en un único deseo. Las semillas de anís y las hojas de laurel serán añadidas al agua durante su baño de inmersión con el fin de seguir purificando su cuerpo y espíritu. La corona la colgarán sobre el marco de la puerta de su habitación. El espliego estimulará la seguridad y confianza. El acebo es un símbolo de protección y renacimiento. Unidos potencian el amor. Hagan esto durante un mes y regresen.”

Un silencio atónito reinaba cada vez que Morag recitaba esta parte del ritual para la elaboración de una poción que nunca llegaba. Ella las miraba risueña y esperaba. Luego las despedía con la misma bendición.

Generalmente, volvían antes de que el mes terminara. Algunas, contentas y excitadas, le agradecían todo lo que había hecho por ellas pero que ya no necesitaban la poción de amor. Sin saber cómo, de pronto, habían encontrado lo que anhelaban.
Otras, las que nunca solicitaron ni las semillas, ni la raíz, ni nada de lo que Morag decía que debían tener para la ‘larga travesía’ , le explicaban, muertas de vergüenza, que no habían conseguido todos los ingredientes, y que los habían reemplazado por otros, aunque aseguraban portar la turmalina. No entendían cómo pero algo de todo eso había funcionado. No, no habían encontrado el amor todavía, pero sabían con certeza que no precisaban una poción para hallarlo.
Todas aseguraban, que a medida que avanzaban en el ritual, se fueron dando cosas buenas. Ya no se sentían miserables, ya no se juzgaban con dureza, ya no esperaban la traición constante ni se alimentaban de inseguridades. De pronto tenían certezas. Se sintieron hermosas, radiantes y plenas. Capaces de hacerse cargo de la vida, día a día.
A todas, la bruja Mac Tavish les confesaba que nunca nada de lo que les mandó a hacer estuvo ligado a un ritual para atraer el amor de un tercero. “Lo que hicieron -decía con una sonrisa traviesa- fue desconectarse del dolor y unirse a una esperanza. Se vincularon a sí mismas, se reconocieron en sus virtudes, se descubrieron en sus imperfecciones, se respetaron como seres preciosos, se aceptaron y finalmente se amaron. No hay mejor talismán para el amor que el propio amor”.

Cuando se iban las acompañaba esta bendición susurrada: Go gcoinne Dia thu (Dios te guarde). Y luego, volvía a lo suyo y esperaba. Siempre había alguien que necesitaba aprender que las respuestas no están afuera sino adentro.

*parte de una bendición celta hallada en varios sitios de internet.

viernes, 15 de diciembre de 2006

Poción de amor (primera parte)


Había llegado a esta tierra en los años de las primeras inmigraciones y aún conservaba el acento cantarín de las Tierras Altas de Escocia. Morag Mac Tavish, siguiendo la tradición que se transmitía de madres a hijas era una experta herbolaria. No había enfermedad del cuerpo o del alma que la bruja Mac Tavish no pudiera componer.
Y a ella acudían todos los que necesitaban sanación o consuelo cuando los métodos convencionales fracasaban en su intento.
Sin embargo, se ganó el mote de bruja cuando circuló el rumor de que estaba versada en las artes de los conjuros y pociones de amor. Ella nunca hizo nada por desmentir ese rumor malicioso y se afanaba en su labor mientras su fama se extendía.
Iban a verla las desesperadas, las ansiosas, las vehementes, las lujuriosas, las tristes y las desesperanzadas. Despachaba a todas, menos a las tristes y desesperanzadas, con unos palillos de incienso y les decía que lo quemaran en la hora tal del día tal y haciendo arabescos a su alrededor, la simpleza de la solución no era objetada porque las uniones atribuidas a la magia de Morag eran incontables.
A las otras las escuchaba largamente, daba cabezaditas asintiendo, fruncía los labios, extendía sus manos en consolador gesto y una vez que todas las lágrimas fueron derramadas y todas las miserias de la soledad y la tristeza expuestas, la bruja Mac Tavish decía:
“Haz de saber que no hay rituales ni hechizos lo suficientemente poderosos para atraer el amor si éste no es el verdadero, el que nace de la mágica conjunción de dos almas cuyo propósito es permanecer juntas a lo largo de una senda-vida. Si a pesar de ello, insistes y quieres adentrarte en el mundo de los sortilegios para obtener el amor por este medio, debes estar preparada para una larga travesía.
En una cajita de sándalo debes guardar 7 semillas de alcaravea recogidas en la hora que Mercurio es fuerte, puesto que éste rige sus portentosas propiedades. Unta las semillas con tres gotas de aceite de rosa cada viernes cuando la hora planetaria favorezca a Venus y vuelve a colocarlas en la cajita. Estarán allí un mes. Luego, las pondrás en una bolsa de colores rosados y la llevarás contigo adondequiera que vayas. De este modo, las semillas actuarán como un potente imán que atraerá al objeto de tu deseo.
Asimismo, asegúrate de tener siempre contigo una turmalina rosa, pues ayuda al corazón a liberarse de los sufrimientos pasados, y a confiar de nuevo en el poder del amor. Pasado ese mes de guarda, regresa a verme.”

martes, 12 de diciembre de 2006

Una respuesta a Angus



Me lo mandaron por mail hace muchos años y lo guardé. Ni idea de quién lo escribió, supongo que Duda Desnuda podrá decirnos, ella sabe siempre estas cosas.

Búscate un amante

Muchas personas tienen un amante y y otras quisieran tenerlo. También están las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estas últimas las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores. Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. Están verdaderamente desesperanzadas.

Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro: "depresión" y la infaltable receta del antidepresivo de turno. Los escucho atentamente y les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, es un amante.

Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando emito el veredicto. Están las que piensan: ¡Cómo es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica! Y también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más.

A las que deciden quedarse les doy la siguiente definición: amante es "lo que nos apasiona". Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de dormir. Nuestro amante es lo que nos ayuda a esperar el mañana, o el tiempo necesario para el reencuentro. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.

A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra propia pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la solidaridad para con el prójimo, en el hábito de viajar, en el teatro, en la pintura, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby...

En fin, es "algo" o "alguien" que nos pone de "novio con la vida" y nos aparta del triste destino de "durar". ¿Y qué es durar? Durar es tener miedo a vivir, es dedicarse a espiar como viven los demás. Es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol, de la lluvia. "Durar" es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizá podamos hacerlo mañana.

Por favor, no te empeñes en durar. La psicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió algo trascendental: "para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida".

Algunos de ustedes podrán decir y con razón que esto es muy de libro de autoayuda. Sí, particularmente no me importa que lo sea porque agradezco cualquier cosa que pueda ponerme en este estado de novia con la vida.

Tengo muchos amantes. Ustedes son mis amantes. Mi blog es mi amante. Mi marido es mi amante. Los libros, las películas, las flores, la música y los aromas, son mis amantes. Y voy por más, voy por mí, yo también quiero ser mi amante.

lunes, 11 de diciembre de 2006

viernes, 8 de diciembre de 2006

El arbolito


Cuando tengo ganas de seguir durmiendo y Zoe decide que ya es hora de levantarse, no soy feliz. Porque no solo me despierta sino que me asusta, de golpe tengo un algo que me toca la cara o me sacude el brazo al cántico de "mamá llegó el sol" y "quiero mema". Le gruño un "andá a seguir durmiendo un ratito más, pliiiiiiis" y si tiene ganas va y si no, como hoy, a joderse.

"Elarbolitomamilamemapapánuelmamiregalitos". Empecé por el arbolito, "mami prendeme la tele, mami la mema". Voy a la cocina a prepararle la mema, "mamiiiiiiii, el arbolito". La niña tiene su día demanding y yo con muy muy muy pocas pulgas. El padre hace olééé por aquí y por allá, pero presto al grito rabioso de "vení a hacerte cargo de la criatura", viene presuroso con la almohada pegada al ojo y murmurando "estaba en el baño" como para dejar bien claro que si no estaba al pie del cañon feliz de la vida por ocupar el sitial es porque estaba en otro lado haciendo algo importante.

Finalmente, yo me encargo del desayuno de la niña y él del nuestro. Desayunamos. Terminamos. Me voy a buscar el árbol, los adornos, las guirnaldas y el pesebre. Me encanta armar el arbolito, sacar los adornos de la lata donde los tengo guardados, desenrrollar las luces y las guirnaldas. Me hace feliz. No estaban. En el lugar donde las dejé el año pasado, no estaban. Inmediatamente me pintó el malhumor y le eché la culpa a él, a quién más sino? Para qué están los maridos sino para echarles la culpa en momentos de urgencia y desesperación?

Culpa, lo que se dice culpa de él no había sido. Sí, había hecho un reordenamiento de cosas. No, no me avisó. La culpa la tiene la administración del edificio que no se dignó a arreglar los quilombos de un montón de departamentos y que a nos nos dejó sin el placard del susodicho. Bien, por una vez, yo no soy responsable de nada. Apareció todo lo que tenía que aparecer y de paso él aprovechó para putear el desorden imperante en el cuarto de servicio. Lo dejé que se haga cargo porque así sabe dónde puso las cosas y no va a poder decirme a mí nada de nada. Ja!

Lo armo. Seee, lo armo yo porque es mi prerrogativa, a la que más le gusta es a mí, la que más disfruta soy yo: quién se merece armar el arbolito? Muá, desde ya. A él lo dejo poner un par de adornos y le recuerdo que pida un deseo. A la niña le pido que me ayude, que me alcance esto o aquello, que ponga algún adornito por donde quiera. Debo decir que tiene imaginación y los que puso quedaron preciosos. Ya no se ven más.

Nonono. Las luces no funcionaban. No las probé y no funcionaban. Y yo empiezo por las luces. O sea. Les dije que no estrenamos una mañana colaboradora, dispuesta a allanarnos el camino? Además, el ángel de la punta dejó de gustarme y luego de un arrebatado y desdichado intento por quitar las luces sin tocar el resto, me rendí.

"Beyyyyyyyyyyy, vamos a comprar una estrella y unas luces? Allá partimos. Como siempre, quedó precioso.

jueves, 7 de diciembre de 2006

Concert


Mi niña disfrazada de bañista antigua y haciendo el saludo rolinga al término del acto.

Me hace morir de amor.

Me hace querer detener el tiempo.

Me hace querer adelantar el tiempo.

Me hace querer ser eterna.

Me enseñó cosas de mí que no sabía. Me hace probar límites. Me saca sonrisas y ganas de matarla. Me pone luz en la mirada.

lunes, 4 de diciembre de 2006

Preguntas indispensables



Sos de las que caminan dando tumbos por el pasillo hasta encontrarse con la taza humeante de café?

Sos de las que usan ropa de dormir grande y parecen una nena chiquita?

Sos de las que van como ojos como ranuras y el pelo con vida propia?

Sos de las que, pase lo que pase, se levantan de buen humor?

Me las hicieron. Con algún que otro cambio, las hice. Y acá estamos. Decidiendo con quién pasamos Navidad.

viernes, 1 de diciembre de 2006

Fiestas?



Son las 12 y media de la noche y mi marido está en el campo. Mi hija duerme. Y faltan 24 días para Navidad. Una mierda. Las fiestas cada vez me ponen peor. El dichoso balance que algunos hacen a fin de año en mi caso duró desde la navidad pasada, así que imagínense el año que tuve.
Me puse a revisar los documentos que tengo en la compu mientras espero que me haga efecto el alplax que me tomé para poder dormir (primer signo de la edad mediana?). Y esto lo hice para no hablar sola, sí hablar, en voz alta, mirando al techo, con inflexiones y todo y por si fuera poco esperando respuestas que si me apuran confieso que me contestan y yo respondo. Todo un diálogo con la nada que a veces termina en llanto porque me enojo con mi papá que se murió hace nueve años y lo sigo culpando por dejarnos solas. Todavía no estoy segura de que esto sea el segundo signo de la edad mediana o un síntoma de incipiente locura. Mi mamá habla sola por la calle, así que entenderán mi preocupación por el tema. No digo que mi madre esté loca, pero me pregunto seriamente si no es hora de ver a un neurólogo, por las dudas.
Me acabo de dar cuenta que este es un post sobre nada.