viernes, 4 de agosto de 2006

Saliendo del letargo

La estupidez me supera. La grosería me supera. La TV nativa me supera. El doctor de mi compu me supera. La tecnología me supera. Que te hagan perder lastimosamente el tiempo me supera. Que nadie pida disculpas nunca me supera. Que nadie diga por favor, permiso y gracias me supera. Grrrrrrrrrrrrrrrrrr...
Pero el frío me encanta. La posibilidad de llegar a casa y que te golpee el aire tibio, la sonrisa calentita de la niña, el saludo del chief (que ahora está roncando) que me envuelve tiernamente. Y la acogedora presencia de la gente de uno. Esa que uno elige porque te hace bien, porque suman y cuando no pueden ayudar simplemente acompañan.
Este invierno me gusta especialmente porque vino escoltado con mucha gente linda, muy virtual todavía (es parte del encanto), y de buena leche.
Así que les digo gracias a todos porque han podido equilibrar la balanza. Y en estos tiempos, no es poca cosa.

6 comentarios:

Tratando de ser yo dijo...

Viste qué curioso que lo lindo del frío es que nos permite apreciar la calidez del corazón?
Espero que la balanza, en vez de emparejarse, cada vez se incline un poquitito más para el lado lindo...
Saludos

Alex dijo...

Lo dijiste bonito. Y primero hay que empezar por emparejar, de a poco vamos a ir consiguiendo que se incline para el lado lindo.
Ta luego

deapoco dijo...

darse cuenta que emparejar también depende de uno, no?
besos!

Alex dijo...

Hola deapoco, bienvenida al rancho. Ayer pude pasar por su casa, me gustò.
Totalmente de acuerdo, emparejar depende de uno.

Caracol dijo...

Esteeeem, sería la primera vez que "emparejo" una balanza...

Bue, muy bien.
Yastá todo listo, ahora la leemos. :)

Alex dijo...

Era virgen? Mire usted! Espero que por haber sido la priemra vez no le haya dolido.
Cariños